Jesús Pascual

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LOS PESCADORES Y SU MUNDO

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Jesús Pascual

(Fornells)

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JESÚS PASCUAL, TODO BONHOMÍA

Uno de los “modus vivendi” más sacrificados para el hombre a lo largo de la historia ha sido siempre el del oficio de pescador artesanal. Y, quizás por ello, ha sido siempre una estirpe de trabajadores que siempre ha llamado más la atención a quienes gustan de las cosas de la mar, puesto que les consideran constituidos de una fibra especial. Pues Fornells es, quizá, la población menorquina que, históricamente, ha dependido más de esta profesión. No en vano, su principal fuente de ingresos provenía de la pesca. Es por ello que hemos querido preguntar sobre este interesante tema a otro de sus representantes más carismáticos: Jesús Pascual.

Jesús comenzó a navegar a bordo de una embarcación de pesca, un llaut denominado “Miguel Antonio”, de 32 palmos de eslora, a la temprana edad de siete años (en el momento de efectuar esta charla había alcanzado ya los setenta), junto con sus dos cuñados. Eran unos tiempos de gran escasez de combustible y también de todo lo demás, años de la postguerra, de duras restricciones y, debido a su temprana edad su trabajo a bordo lógicamente era muy limitado, casi podría decirse, que de chico para los recados y ayudante de los demás.

Cuando salían de puerto para pescar, se pasaban el día entero en la mar y hasta alguna noche, fuera en Cala Pregonda o en Ses Fontanellas, donde desembarcaban y tras acotar una porción de terreno con cuatro piedras lo llenaban con trozos de madera del lugar, que la mar había lanzado a tierra y hacían el fuego para preparar la comida del día. El chiquillo, una vez limpiada la barca de los restos dejados a bordo por las redes (piedras, algas, despojos y demás) comenzaba a ayudar en la confección del menú “El patrón solía decirme: vamos a preparar la comida. Empieza por cortar la cebolla y el tomate, que vamos a hacer caldera…” A bordo siempre sobraba pescado y era lo que primaba en el menú habitual. Además, se le mandaba a buscar agua al pozo o fuente más cercano, bien para cocinar, bien para tener agua fresca para llenar el cántaro.

Otra de sus funciones habituales consistía en ir a los predios (llocs) colindantes del punto en que se encontraban con una cesta llena de pescado, que cambiaban por patatas, tomates, un melón, un cuarto de queso o alguna que otra vitualla de la finca, de tal forma que se podía evitar que se estropeara o tuviera que desechar el exceso de pescado capturado. Era lo habitual entre pescadores y payeses quienes, a decir de los pescadores, adoraban el pescado. “Me acuerdo que en cierta ocasión fui hasta la finca Salairó, era época de estrecheces y la ‘madona’ me puso un pan escondido en el cesto bajo las patatas, advirtiéndome de que si veía a “l’amo” (del payés) no le dijera nada al respecto entregándome, además, una buena merienda que me fui comiendo por el camino hasta hartarme. Dos rebanadas de pan con un buen trozo de sobrasada tierna…”. Otras veces el pan era generosamente regado con aceite y espolvoreado con abundante azúcar.

También hay que decir que eran unos años en que no existía horario prefijado de trabajo. Si tocaba la langosta, a las dos de la mañana ya abandonaban el muelle para llegar al alba al punto en que tenían caladas las redes, porque sus caladeros habituales estaban situados en la costa norte del término de Ciutadella. Entonces los motores eran limitados y la velocidad de crucero que ofrecían no eran precisamente una bicoca. Su embarcación equipaba un “Domenjo” de 5 caballos de tal forma que al llegar al caladero ya podían comenzar a levar. Su aparejo de pesca consistía en un “tomb” de 20 redes.

EL CAP DE CAVALLERIA Y SU "FAROLA" (FARO), REFERENCIA PARA TODO PESCADOR FORNELLER

EL CAP DE CAVALLERIA Y SU “FAROLA” (FARO), REFERENCIA PARA TODO PESCADOR FORNELLER

La paga que obtenía el grumete de a bordo era el denominado “quartó” que era una cuarta parte del sueldo; cuando comenzaba a reparar redes tenía derecho a cobrar la “mitja part” (mitad) y cuando levaba redes y compartía los trabajos con los demás miembros de la tripulación, entonces tenía derecho a percibir ya “una part” (el sueldo completo) “Se trataba de una época en que había bastante miseria y los pescadores iban muy justos económicamente. Tanto es así que se dedicaban, cuando llegaba la época, a recoger camamil.la para su venta. Recuerdo que a la entrada de un invierno mi madre me dijo que lo íbamos a pasar sin problemas, sin muchas estrecheces, puesto que había logrado ahorrar mil pesetas y tenía la casita de la cochiquera llena de camamil.la”.

En Fornells son codiciados los conocidos “caragols de la mar” (bígaros), que consumen con verdadera fruición, algo que no ocurre en otros sectores de la Isla, como muy bien puede ser el mismo Maó… “Aquí era típico ir el martes de Pascua a s’Arenalet, al otro lado de la bahía, para hacer una merienda y lo primero que hacían todas las familias durante las jornadas precedentes era desplazarse por la ribera y coger los caracoles, que luego serían hervidos en la playa y consumidos por todos acompañados del tan típico como inevitable ‘alioli’, aunque algunos pescadores solían recogerlos cuando terminaban con sus redes en la zona de Cala en Tusqueta”. Tras ellos se daba buena cuenta de los “perols de tomàtigues i patates al forn”, “albergínies” y seguro que alguna “coca amb albercoqs” (tres exquisitos y populares platos típicos menorquines) y alguna otra delicia culinaria de las que conforman nuestra rica cocina que servían para complementar el ágape, “… y tampoco faltaban los que sabían tocar la guitarra, o bien el laúd, y como solían existir varias voces “a tir” (los que solían animar el cotarro) finalizábamos la fiesta con unas buenas cantadas todos juntos”.

Otro tema por el cual se ha visto afectada la bahía de Fornells en los últimos años ha sido por la captura de las denominadas “titas”, que es una especie de gusano muy grueso que se utiliza como cebo para pesca de la codiciada dorada, un cebo que además se cotiza a un precio bastante elevado. Para capturarlas, como viven enterradas en el fango, quienes se dedican a ello utilizan una azada con la que se horada el fondo, destruyendo con ello totalmente la vegetación y el hábitat de cría de numerosas especies marinas. Existen por ello sectores en la bahía que se encuentran literalmente destruidos “Se han tenido numerosas polémicas por esta causa y todo viene de que cuando se concedieron los permisos para su práctica no conocíamos suficientemente de qué iba el asunto. Cuando nos dimos cuenta y descubrimos que representaba un serio peligro para la biodiversidad de la bahía, no pudimos ya pararlo puesto que se habían dado de alta legalmente y todo se había complicado. Hoy por hoy, por fortuna, prácticamente ya no existen buscadores, aunque siempre hay alguien que lo intenta…” Otro tanto pasaría en Cala Teulera, Cala Llonga y Cala Rata de Maó, en que la vegetación del fondo ha desaparecido completamente pues toda la vegetación fue arrancada prácticamente de raiz.

ILLA O ESCULL DE SES BLEDES AL FONDO

ILLA O ESCULL DE SES BLEDES AL FONDO

Sobre su salidas a la mar en el desarrollo de su faena de trabajador del medio, Jesús cuenta que hace años se solían coger infinidad de calamares frente al Escull de ses Bledes. Recuerda que cierto día en que se encontraban dispuestos a pescar, se había desatado una auténtica ponentada, que venía acompañada de constantes y fuertes chubascos. Miquel “Roxillo”, su compañero de tripulación, le dijo que tenían que probar de pescarlos, aprovechando que ya se encontraban allí, al menos durante un par de horas. También solían moverse por el mismo lugar abundantes “quisones” que, al comprobar que se habían enganchado, se tiraban rápidamente a por ellos cortándolos del aparejo “Podías decir que se cogían en poco tiempo ochenta o noventa calamares, al tiempo que perdías unos treinta o cuarenta. Y es que por aquella época había muchos. Decidimos salir y cuando perdimos el resguardo de la farola (faro de Cavalleria), ya se sabe como las gasta una ponentada en pleno apogeo. Nosotros continuamos navegando en medio de aquellos chubascos hasta que llegamos al lugar correcto. Dimos fondo muy pegados a tierra y a “redosa” (resguardo) del Escull. Soltamos el volantín “i ja el tenc i ja el torn tenir, i ara me l’ha tallat i are l’he tret” (y ya lo tengo y ya lo vuelvo a tener, y ahora me lo ha cortado y ahora lo he sacado) y así hasta reunir sobre la cubierta una cuarentena. Y en éstas estábamos, más chubascos y “a les totes”. Uno de tantos pasó se puede decir que por nuestra vertical, acompañado de abundantes rayos. De pronto cayó uno que a mi me dio la impresión de que había caido entre él y yo. Yo exclamé asustado ¡aquet mos ha eixepat sa barca! (¡este nos ha partido la barca!). El otro también gritaba ¡levanta los cuarteles y veremos si está entrando el agua!, mientras cogía un enorme cuchillo que llevaban a bordo y cortaba directamente el cabo del fondeo. Yo miré y no vi nada. Ciertamente se trató de una falsa impresión y, presos de la gran excitación que se había apoderado de nosotros, en medio de aquella terrible ponentada, pusimos rumbo directo hacia Cavalleria y de allí a Fornells, no sin tener que echar al agua suficiente aceite para encalmar la rompiente cuando viramos la punta de la isla de Sanitja”. Aquella barca se denominaba “Miguel Antonio”.

Pero no sería ésta la única ocasión en que Jesús debería de enfrentarse a los temporales aunque, por fortuna, ninguno sería lo suficientemente serio como para haber sentido peligrar su vida. Éso sí: fue actor obligado de alguna anécdota. Sería precisamente cuando navegaba con sus dos cuñados en el llaüt anteriormente citado, “Miguel Antonio”. En su día decidieron instalarle el que sería primer motor de “petróleo” (como denominan familiarmente los pescadores al gasóleo) de cuatro tiempos en Menorca. Se trataba de un “Suñer” construído en Santañy, en Mallorca, en un taller del cual, uno de sus socios era un menorquín natural de Alaior. Por aquél entonces, los mecánicos locales no conocían el funcionamiento de estas máquinas, debido a lo cual tenían que desplazarse, para evitar males mayores, a la isla vecina con la barca para que lo repararan puesto que las comunicaciones entre islas eran escasas y los mecánicos mallorquines no querían viajar hasta Menorca al encontrarse saturados de trabajo. Este viaje lo llevaron a cabo al menos en 7 ocasiones. En una de tantas y tras la correspondiente reparación, la embarcación volvió a Fornells tripulada únicamente por el patrón. El tiempo se había cerrado en niebla, de tal forma que la visibilidad alcanzaba hasta escasos metros. En un momento en que se aclaró algo, el hombre pudo distinguir y reconocer a Monte Toro, por lo que puso rumbo directo a tierra para alcanzar Menorca. De haber persistido el fenómeno hubiera seguido derivando entre ambas islas hasta perderse. Una vez en tierra costeó hasta llegar a Fornells. “En otra ocasión iba yo también a bordo. Habíamos salido por la tarde cuando soplaba un buen levante, así que decidimos izar la vela para navegar mejor. A mi me hacían trabajar de visor pues al tener mejor vista que los demás, era el encargado de distinguir la farola de Capdepera. Cuando la tuve perfectamente situada, me metí en la barca para descansar. Al cabo de una hora noté que la barca se movía mucho. Me asomé y pude comprobar que se había establecido una “gargalada” (nordeste)que daba miedo. De improviso una fuerte racha nos partió en dos la vela por lo que tuvimos que arriarla. El motor funcionaba con el cigüeñal partido, haciendo muchísimo ruido, por lo que tampoco podíamos apretarlo. Tuve suerte en reconocer en el horizonte la entrada de Porto Cristo al observar la torre, puesto que tenía una hermana residiendo en aquella población y no me era desconocida. Seguimos y a “palo seco” en medio del fortísimo temporal reinante logramos entrar perfectamente. Después tuvimos que esperar a que encalmara el temporal durante toda una semana antes de poder continuar viaje hacia Santañy. Cada reparación nos hacía perder un promedio de 15 días por lo que un día decidí tomar yo el avión para ir a buscar las piezas averiadas y traerlas para que un mecánico local nos las cambiara. Teníamos aquí a Máximo Triay, un buen profesional que se encargó de hacerlo”.

DÁRSENA DE FORNELLS, AÑO 1981

DÁRSENA DE FORNELLS, AÑO 1981

Jesús recuerda a Máximo como un excelente profesional y amigo al cual un pescador podía avisar a cualquier hora del día o de la noche, sábado o festivo, si tenía un problema, que el hombre acudía a poner la embarcación en marcha. “Le gustaba ir de fiesta y conocía a mucha gente. Recuerdo que en una ocasión fuímos juntos a buscar una barca de un amigo a la Colonia de Sant Jordi, en Mallorca. Éste venía con nosotros de marinero, Máximo era el mecánico y yo el patrón. El plan establecido preveía que teníamos que parar en Capdepera para hacer petróleo (gasóleo) y seguidamente poner rumbo hacia Menorca. Pero se ve que no cargaron suficientemente el depósito. El tiempo era bueno y decidimos continuar. Llevábamos un compás que apenas funcionaba y carecíamos de ropa de agua. Al cabo de un par de horas de navegación irrumpió súbitamente el viento y apareció el chubasco. Pero ¡vaya chubasco!. En estas condiciones continuamos navegando y al cabo de otras cuatro horas imaginamos que nos teníamos que encontrar cerca ya de Menorca. Vimos una barca de bou pero su tripulación no nos vio a nosotros, así que no les pudimos preguntar por nuestra situación. Decidí entonces parar hasta que comenzara a oscurecer y encendieran el Faro d’Artrutx, que nos serviría de guía hasta Ciutadella. Cuando les dije a mis compañeros que teníamos que esperar me contestaron que no habría suficiente combustible a bordo. Yo no sabía qué hacer. Si precisamente habíamos quedado que se tenían que asegurar de disponer de suficiente combustible a bordo… Decidí entonces dar la vuelta y arrumbar nuevamente hacia Cala Ratjada, puesto que todavía lo teníamos a la vista. No conocíamos suficientemente el motor, el cual estaba alimentado por dos depósitos que se comunicaban entre sí. Por si fuera poco, éstos, al irse vaciando comenzaron a coger aire, de modo que el motor funcionaba alegremente y de pronto parecía que se iba a parar, teniéndonos a todos con el corazón en un puño. Y todo ello en medio de un gran temporal desatado. Le pregunté a Máximo si podía hacer algo, a lo que me respondió que no quería tocarlo puesto que si perdían medio litro de combustible, podría ser el que nos faltara para llegar a tierra. Así que se metió bajo cubierta diciendo que le comunicáramos la decisión a tomar. Pero no podía dormir y sacando de pronto la cartera, manifestó su intención de clavarla en la borda para que, en el supuesto de que fuera hallada sóla la embarcación, se supiera que nosotros habíamos sido sus tripulantes. Entonces el otro comenzó a decirme que su padre había muerto en la mar y que a él le ocurriría lo mismo. ¡Menuda papeleta tenía yo a bordo! Al poco tiempo pude observar a tres o cuatro barcas del bou que entraban en Cala Ratjada. Les dije que se fijaran en la maniobra de entrada para hacerla igualmente nosotros cuando llegáramos. Pero ellos no veían nada, así que tuve que fijarme yo en ello. Llegamos felizmente, siendo recibidos por el presidente de la Cofradía de Pescadores de aquel puerto al que yo conocía. Daba pena vernos calados hasta los huesos. Nos facilitaron ropas secas y nos instalaron en un hotel. Nos sirvieron una magnífica paella para la cena, finalizando con una buena fiesta. Allí corrió el vino y Máximo, mirándose el estómago dijo que aquello había estado a punto de llenarse de agua de mar, así que lo iba a llenar de vino.Todo había quedado ya atrás”. Como el tiempo no encalmara volvieron a Menorca en avión y más adelante volvieron para hacer la travesía. A partir de entonces, cada año y durante cinco o seis, viajaron a Mallorca para celebrar su epopeya que había podido terminar mal pero, que sin embargo, había terminado felizmente para todos.

EL MERCANTE CHIPRIOTA "BENIL": TESTIMONIO DE UNA CATÁSTROFE

EL MERCANTE CHIPRIOTA “BENIL”: TESTIMONIO DE UNA CATÁSTROFE

Jesús se acuerda perfectamente de la noche en que ocurrió la tragedia del mercante chipriota “Benil”, entre Cala Tirant y Fornells. Quedan todavía sumergidos en el lugar del suceso completamente recubiertos de vegetación marina gran parte de restos del casco, el ancla que quedó en el fondo tras partirse la cadena y, frente al restaurante Es Plà, las otras dos anclas que le sirven de ornamentación. Sería un jubilado llamado Joan “Sèro” quien lo descubriría en las rocas y daría la alarma a sus convecinos. Cuando el comprador del barco tras una subasta vino a hacerse cargo del mismo, se estuvo lamentando de haberlo encontrado casi vacío tras el pillaje y expolio al que estuvo sometido durante bastante tiempo en que permaneció sin ningún tipo de vigilancia.

Jesús Pascual, un hombre que dedicó toda su vida a la mar, al oficio de pescador y que destacó por su sencillez y bonhomía. (Entrevista realizada en septiembre de 2000)

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TEMPORAL DE TRAMONTANA OBSERVADO DESDE LA PUNTA DES SIULET (NA MACARET)

EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

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Toda la información que aparece en esta Guía virtual sobre empresas y entidades, así como las colaboraciones fotográficas o cualquier otro tipo de aportación encaminada a mejorar la información al navegante son completamente gratuitas siendo, por ello, un Portal Náutico público de uso general.

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De la COORDINACIÓN de este Portal:

Alfonso Buenaventura Pons (Es Castell, Menorca, 1947), Patrón de yate y miembro de la Real Liga Naval Española. Ex-directivo del Club Marítimo de Mahón y Juez y Jurado de Regatas.

* Desde el año 2000 fue colaborador semanal del diario “Menorca” en temas marítimos y portuarios, realizando en la actualidad colaboraciones especiales.
* También ha intervenido y colaborado puntualmente en otros temas típicamente menorquines, así como en otras publicaciones, programas de TV y radio.
* Desde septiembre de 1988 hasta diciembre de 2000 dirigió la revista interna de difusión social del Club Marítimo de Mahón, con una aparición de cadencia trimestral.
* El año 1995 publicó una base de datos en dos tomos sobre la historia de los primeros 50 años de la veterana sociedad náutica mahonesa.
* El año 1995, con el soporte de la Fundació Rubió Tudurí Andrómaco, publicó una recopilación histórica sobre el Lazareto de Maó bajo el título “El Lazareto de Mahón. Notas históricas”.
* El año 1998 publicó la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca”, de la cual se agotaron sucesivamente dos ediciones.
* El año 1998 publicó la obra “Menorca. Atlas náutico”, que ofrece toda la información necesaria para aquellos que se dedican a navegar por la costa de Menorca.
* El año 2001 publica la guia “La Reserva Marina del Norte de Menorca”, que da a conocer las singularidades de esta particular zona marítima menorquina.
* El año 2002 publica la guía y el plano para el visitante de “La Albufera des Grau” en castellano, catalán, inglés y alemán.
* El año 2003 aparece la obra sobre el caballo, la gallina, la oveja y la vaca menorquines, bajo el título de “Las razas autóctonas de Menorca”.
* El año 2004 lanza un nuevo “Menorca. Atlas náutico”, que incluye una guia para el submarinismo y nuevas informaciones y portulanos del cual se irían agotando sucesivamente dos ediciones.
* En el mes de abril de 2007 aparece la obra “Menorca. Caballos y tradición popular”, con referencia al mundo del caballo y su protagonismo en las fiestas menorquinas, de Sant Joan en Ciutadella, y patronales en el resto de las poblaciones.
* Finalizando ese mismo año publicaba el primer volumen de la serie “Menorca. Illa, mar i homes” (en catalán)
* El año 2008 publica la historia de la agencia de consignaciones marítimas Federico J. Cardona Trémol S.L., bajo el título de “125 años de ilusiones compartidas 1883-2008″.
* El mismo año publica la guía “Ciutadella de Menorca. Las fiestas de Sant Joan”. * El mes de abril aparece la tercera edición de la obra “Menorca. Atlas náutico, totalmente actualizada. * El 2008 publica el 2º volumen de la colección “Menorca. Illa, mar i homes”.
* El 22 de febrero de 2010 inicia un blog en la web bajo el título “Menorca, isla sin par” (bilingüe catalán-castellano) destinado a publicitar la isla de Menorca en todas sus vertientes poniendo un punto y final a su etapa de publicación de libros divulgativos.
* El 18 de enero de 2011 publica la 3ª edición de la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca” notablemente ampliada que, por primera vez, se presenta de forma digitalizada y colgada en la red en forma de blog actualizable bajo el título “Naufragios y pecios de Menorca”.
* El 23 de enero de 2011 inicia la publicación en forma de blog colgado en la red y bajo el título “Puerto de Maó, siglo XX” de todos los artículos (aumentando el número de imágenes antiguas que en su momento no pudieron incluirse en la edición de papel por razones de espacio), que fueron apareciendo durante casi diez años en las páginas del diario insular “Menorca”.
* El 21 de junio de 2011 abre un nuevo blog con el título “La cuina de vorera” (La cocina de ribera), también bilingüe catalán-castellano, destinado a recoger todas las recetas recogidas de pescadores y gentes de todos los ambientes durante la etapa de entrevistas efectuadas en sus diferentes publicaciones a fin de ponerlas a disposición del gran público.
* El 4 de agosto de 2011 inicia un blog fotográfico bajo el título “Menorca a través de tus ojos”.
* El 18 de marzo de 2012 cuelga en la red la 4ª edición de su derrotero “Menorca. Atlas náutico”. Notablemente ampliado en cuanto a contenido, imágenes y digitalizado, será actualizable por suscripción gratuita para el navegante interesado y la idea es convertirlo en la guía náutica total de la isla de Menorca.
* La importancia que va adquiriendo el portal “Menorca Atlas Náutico” obligará a ir cerrando paulatinamente los blogs “Menorca, isla sin par”, “Menorca a través de tus ojos”, “La cuina de vorera” y otros proyectos. Sus contenidos se irán incorporando al nuevo portal o quedarán en archivo pendientes de una futura ubicación.
* En abril de 2012 cuelga en la red el contenido de la obra “El Lazareto de Mahón” notablemente ampliado.
* A finales de 2012 se abren las páginas en Facebook de “Menorca Atlas Náutico”, “Naufragios y pecios de Menorca”, “Puerto de Maó, Siglo XX” y “Lazareto de Mahón”, y en Tweeter, “Menorca Atlas Náutico”.
* 2014 supondrá el año de la reconversión: “Menorca Atlas Náutico” aglutina a “Naufragios y Pecios de Menorca” y “Puerto de Maó, Siglo XX”, quien a su vez ha hecho lo mismo con “Lazareto de Mahón”, aunque conservando todas sus estructuras originales y dejando tan sólo una única página -tanto en Facebook como en Tweeter- que anuncia todas las actualizaciones: “Menorca Atlas Náutico”. La razón: en 28 meses se han rebasado las 67.000 consultas. Al propio tiempo se da paso a la ampliación de colaboradores tanto gráficos como de artículos adquiriendo la guía la categoría de “comunidad“.
* 2015 lo será el de su expansión con una total remodelación de su estructura, con adición de nuevos bloques y secciones una vez superadas las 120.000 consultas.

* El 22 de abril de 2016, rebasadas ya las 175.000 consultas, tanto el PORTAL como la TOTALIDAD DE PUBLICACIONES del autor, ALFONSO BUENAVENTURA PONS, son cedidas por el mismo a todos los efectos a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO.

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De la TITULARIDAD de este Portal: 

Desde el 22 de abril de 2016, tanto este PORTAL NÁUTICO como las diferentes obras publicadas por el mismo autor, amén de otra serie de documentos históricos e imágenes debidamente relacionados, fueron donados así como cedidos sus derechos de explotación a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO, siendo desde entonces esta entidad la única titular y gestora de los mismos.

LA ISLA DEL AIRE OBSERVADA DESDE PUNTA PRIMA (Imagen de RAQUEL ARIÑO)

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Foto A. BUENAVENTURA FLORIT

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Imagen de A. BUENAVENTURA FLORIT

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