MIQUEL PETRUS ROSELLÓ

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LOS PESCADORES Y SU MUNDO

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Miquel Petrus Roselló

(Fornells)

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MIQUEL PETRUS ROSELLÓ, PESCADOR Y ALCALDE PEDÁNEO

MIQUEL PETRUS ROSELLÓ, PESCADOR Y ALCALDE PEDÁNEO

En el interior de la espléndida bahía de Fornells existen varios muellecitos pequeños y muy antiguos que, en su tiempo, tuvieron una función determinada, alguna de las cuales se puede decir que ha pasado definitivamente a la historia. Estos eran el muelle de “ses Salines Velles”, el muelle de “ses Salines Noves”, el muelle que conocemos como “de sa Caseta des Senyor” (también conocido como “d’en Miami”) o el llamado muelle de “sa Paret blanca”. La isla Sargantana también tenía construidos dos, de los cuales únicamente se conserva el de su fachada sur. De los muelles de las salinas es fácil de entender cual era su función, puesto que los veleros cargaban allá mismo el producto que se obtenía una vez desecadas las aguas de la mar empleando para ello el interior de unos estanques construidos tierra adentro para retenerlas.

El llamado muelle de “sa Paret blanca” se encontraba emplazado en la ribera de levante de la bahía, al fondo, y estaba construido con piedras y tenía otra finalidad. Hoy se encuentra anegado por el agua. Esta circunstancia nos la recordaba Miquel Petrus Roselló, quien fuera alcalde pedáneo de la pequeña población pesquera allá por los años setenta, cuando conversábamos animadamente a mediados de 2000 en su casa. El hombre recordaba haber visto emplear a pleno rendimiento estos muelles para servir de cargador a los veleros. Porque, además de la sal y de las langostas (estas últimas para ser exportadas hacia Barcelona), existía otro tipo de mercancía que solían venir a cargar a Fornells: los troncos de pino procedentes del predio de la Albufera, los cuales una vez cortados echaban y agrupaban dentro del agua de la bahía formando círculo junto al muelle de “sa Paret blanca” y desde allá eran remolcados hasta el pailebot o velero donde eran subidos a bordo, puesto que el barco no podía acercarse demasiado a la ribera por motivo de la insuficiencia de calado de la zona. Recuérdese que los pailebots y veleros tenían bastante obra viva, por lo que no podían acercarse en demasía a la orilla si no existía suficiente sonda. Toni “Neni”, que se encontraba presente en nuestra conversación, recordaba también esta actividad: “…en el lugar llamado ‘sa Punta des Redoble’, en el Arenal d’en Castell, recuerdo que pasaba otro tanto. Solía ir con mi padre y en varias ocasiones pudimos observar que desde la parte alta del acantilado los ‘missatges’ o los payeses del predio, tiraban al agua los troncos para que pudieran ser cargados por los veleros que venían a buscarlos desde el puerto de Maó”.

LA ILLA SARGANTANA, TRAS LA QUE VEÍA ELEVARSE AL ASTRO REY CADA MAÑANA DESDE EL VENTANAL DE SU CASA

LA ILLA SARGANTANA, TRAS LA QUE VEÍA ELEVARSE AL ASTRO REY CADA MAÑANA DESDE EL VENTANAL DE SU CASA

Llegados a este punto hay que decir sin mas dilación que Miquel Petrus, en su tiempo, fue otro de los magníficos profesionales que han sabido dejar huella en la historia marítima de Fornells. Pescador profesional de los de intuición, de quienes trabajaban lejos de la costa y sin aparatos. “Yo empecé a a trabajar en la mar a la edad de diez años. Mi padre se llamaba Diego Petrus, y tuvo dos hijos, mi hermana y yo. A nosotros nos tocó batallar durante muchos, bastantes años en la mar, en una época en la que todavía no existían ni las sondas ni todos estos aparatos que se emplean ahora. Y también pescábamos igual, aunque nuestras barcas fueran más pequeñas y no existieran tampoco los motores con las potencias actuales. Y a pesar de todo ello yo fui pescador de aguas abiertas porque me estuve dedicando a las chernas, circunstancia que me llevaba cada día a realizar mi trabajo muy por fuera de la costa. Pero que muy por fuera. Recuerdo que una vez cogí dieciséis yendo a bordo junto con mi suegro. Y al empezar a pescar con mi sobrino Tolo, a quien enseñé la profesión y que, por cierto, posee ahora la que has sido mi mejor embarcación, “Esperanza”, fue cuando decidimos instalarle una sonda a bordo. Bien es verdad que yo no la necesitaba. ¡No me hizo falta nunca! Recuerdo que solía decirle al muchacho cuando navegábamos la zona de pesca: “ahora te vendrá la pendiente”, o “ahora te saldrá la ‘barbada’…”. Él solía mirarme sorprendido y me decía que le parecía imposible que yo le pudiera describir tan meticulosamente el fondo sin verlo, pero es que lo conocía como la palma de mi propia mano, algo que yo había aprendido de mi suegro. Los pescadores de antaño teníamos que hacer el trabajo empleando mucho la cabeza. Y la empleábamos porque estábamos obligados a hacerlo. ¡Caray si la empleábamos!. Siempre sabíamos donde nos encontrábamos porque de ello nos iban el pan y la seguridad de la familia. Hoy, con los aparatos que existen en el mercado el pescador se lo encuentra todo hecho… entonces, no. Y tenías la gran necesidad de desarrollar tu propia inteligencia a medida de que fueran tus necesidades porque el día que cogías una pieza interesante tenías que memorizar aquel lugar para que otro día pudieras volver y muy posiblemente lograrías que la suerte te favoreciera de nuevo y podrías pescar otra. En aquellos años, quien tenía poca memoria difícilmente podía ser buen pescador”.

En su vida profesional, Petrus tuvo varias embarcaciones para desarrollar su actividad, la cual aprendió de su suegro que era un excelente profesional y con quien compartiría el primer botecito, el “Virgen de la Esperanza”, de 22 palmos. Su padre, aunque también perteneciera al mismo oficio, no destacó tanto en el mismo como lo hiciera sin embargo en el arte de las letras, puesto que se descubrió como un verdadero poeta. En cuanto al resto de embarcaciones, cuando contrajo matrimonio hizo construir al maestro de ribera mahonés Petrus, un “bot-llaüt” de 24 palmos de eslora al que bautizaría con el nombre de “Argos” y que más adelante vendería al también maestro de ribera Truyol, quién tuviera durante un tiempo un astillero de embarcaciones de fibra de vidrio en el puerto de Maó. Más adelante se haría construir la denominada “Esperanza”, un llaüt de 32 palmos, que acabaría por vender a Toni “Tanu”. La siguiente embarcación a gobernar volvió a llevar por nombre “Esperanza”, y se trataba ya de una embarcación diferente, de gran eslora y popa en espejo, obra igualmente del gran maestro de ribera Petrus la cual, una vez felizmente jubilado, pasaría a pertenecer a su sobrino. Le siguió entonces la “María Rosa”, con la que recordaba haber capturado un buen número de chernas, la cual cambiaría más adelante a los hermanos Reynés, de Maó, por otro llaüt de 28 palmos de nombre “Noemí”, del que se desprendería -hablamos del año 2000 más o menos- haría ya unos quince años aproximadamente. Con ello daría por acabada la suya -de por sí- dilatada etapa dedicada a la mar.

LA MAGNÍFICA EMBARCACIÓN "ESPERANZA", SALIDA DE LOS TALLERES DEL MAESTRO DE RIBERA MAHONÉS PETRUS

LA MAGNÍFICA EMBARCACIÓN “ESPERANZA”, SALIDA DE LOS TALLERES DEL MAESTRO DE RIBERA MAHONÉS PETRUS

Hay que apuntar que el suegro de Miquel Petrus fue el conocido Bià del “Toro”, otro célebre hombre de mar de Fornells, quien ostentara el cargo de patrón por excelencia de la lancha de Salvamento de Náufragos “Fornells”, de tan dilatada historia entre los pescadores lugareños, a la par que excelente pescador de palangres, los secretos de los cuales se encargaría de enseñar punto por punto a su yerno. “Bià del ‘Toro’ era pescador antiguo, bregado, a quien gustaba faenar en aguas abiertas, bastante por fuera de la costa. “Hicimos juntos la pesca de chernas y meros, que eran por aquellos años muy abundantes. Nosotros nos íbamos a pescar cada día a la ‘quinta puñeta’ con un bote de tan sólo 22 palmos de eslora equipado simplemente con un motorcito de 2 caballitos, en busca de la pesca… Recuerdo como memorable el día en que volvimos a puerto cargados con 16 grandes ejemplares. Yo recuperaba el palangre con la ayuda del motor y mi suegro se encargaba de ir estibando las piezas bajo cubierta. Madre mía ¡las había por todos los rincones, incluso amarradas a los ‘escaloms’ de los remos! Tan solo hay que imaginarse lo que es un bote de 22 palmos con 16 grandes piezas y 12 palangres dentro de sus cofas, además de tres cajas que contenían otras especies, debido al hecho de que en aquellos años había abundancia de todo al no estar tan explotado como en la actualidad… En aquellas cajas habían ‘gatons’, ‘quissones’, ‘cap-rojos’, un ‘ballestriu’ y otros muchos, que sé yo… Y en otra ocasión fueron 17 meros los cogidos en una sola jornada. A veces pescábamos con el bote del veterinario de Alaior, que era algo más grande”. Toni “Neni” añadiría: “Y seguro que Miquel se acuerda igualmente de un día que, dedicándonos a la pesca del ‘gerret’ y llevando yo como tripulante a Lluís, de los “Salins”, los encontramos a él y a su suegro al través de la punta d’en Pentiner, cuando se habían quedado sin gasolina a bordo. Iban precisamente en el ‘bot-culer’ del veterinario. Encontramos a Miquel remando, mientras su suegro permanecía a la popa. Recuerdo que saqué un poco de gasolina de mi depósito y se lo pasé a ellos para que pudieran volver más fácilmente. Aquello debió de ocurrir más o menos por los años 1947-1948…”

Aquellos eran los años en que se empleaban los palangres construidos a base de brizna de cáñamo por Ca’s Veler, de Maó. Más adelante el material mejoró y el cáñamo fue sustituido por las modernas fibras sintéticas. Entonces Miquel Petrus faenaba ya con su sobrino Tolo. “Recuerdo que un día le dije que teníamos que ir a probar los palangres en las aguas inmediatas al Cap de Favàritx, en busca de las chernas. Llevábamos a bordo un ‘tomb’ de 12 palangres completamente nuevos los cuales cebamos con ‘alatxa’ y cuando llegamos, nos pusimos a enfilar el Toro por el faro, casi nada. La barca era también este día la del veterinario de Alaior. Cuando llegamos al lugar adecuado se podía contemplar toda la zona de Es Grau, mientras teníamos por debajo nosotros una sonda de entre 200-250 metros de profundidad. Los calamos y cuando nos dispusimos a levarlos nuevamente le di la línea a mi sobrino para que recuperara mientras yo me hacía cargo del timón para así poder guiar mejor la barca. Pero tuvimos la mala suerte de que, al poco tiempo de haber empezado por ese extremo, una vez recuperados el ‘pedral’ y el ‘capcer’, nos encontramos con una cherna entre aguas y el palangre enrocado en el fondo. Le dije a mi sobrino que lo soltara y nos dirigimos a recuperarlo desde el otro ‘capcer’, o sea, por el otro extremo del aparejo, que es lo que habitualmente solemos hacer en estos casos. Y nos volvió a ocurrir exactamente lo mismo. La cherna es un pez que, si lo dejas, tiene la costumbre de meterse rápidamente en lugares en que es fácil que el palangre te quede enrocado una vez se ha enganchado… y eso fue lo que nos pasó. El caso es que tuvimos la fatalidad de enrocar y romper por cada extremo, quedando palangre y chernas en el fondo, porque en cada extremo el aparejo se rompió justo antes de llegar al pescado. Bajamos también inútilmente los ganchos para intentar enganchar la madre del palangre y probar a desenrocar pero aquello resultaba una meta imposible puesto que si en la vertical había 200 metros, cincuenta metros más adelante había al menos 400 al tratarse de una pendiente muy acusada… Es el problema que tienes con este tipo de pesca”.

FOTO FAMILIAR. A LA IZQUIERDA, ESPERANZA, SU ESPOSA. LAS MUJERES EXHIBIENDO LANGOSTAS; MIQUEL, CON UN SOBERBIO EJEMPLAR DE CHERNA

FOTO FAMILIAR. A LA IZQUIERDA, ESPERANZA, SU ESPOSA. LAS MUJERES EXHIBIENDO LANGOSTAS; MIQUEL, CON UN SOBERBIO EJEMPLAR DE CHERNA

La primera de nuestras entrevistas la llevamos a cabo en el domicilio de Miquel, quien vivía solo en su chalecito de ladrillo rojo situado en el Paseo Marítimo, muy cerca del mar, como no podía ser de otra manera. Vivía con la única compañía que le podían ofrecer su perrita, que le acompañaba a todas partes, y un gato. Habían pasado ya una decena de años desde que su muy querida esposa y fiel compañera Esperanza hubiera fallecido. Este hombre, que no tuvo miedo alguno a los temporales y que fuera protagonista de incontables aventuras en la mar se arrugaba en cuestión de momentos en cuanto hacía mención de ella. Desde que la perdiera se dedicaba a ver pasar los días, envuelto de sus recuerdos, dedicándose a leer los periódicos, o a pasar las horas con sus amigos de toda la vida. Su casa que como se ha citado se encuentra situada en pleno Paseo Marítimo, un lugar realmente paradisíaco desde donde cada mañana tiene el gran privilegio de poder observar la salida del sol a través de un amplio ventanal levantándose e imponiéndose sobre la bella e impresionante bahía, expone fotografías en todas las paredes de quien fuera su compañera y firme puntal durante tantos años de su vida. Y cada vez que se refiere a ella lo hace con la más exquisita devoción. Se emocionaba cada vez que la citaba por lo que dimos un giro de ciento ochenta grados a la conversación volviendo nuevamente la historia de su vida.

Miquel recuerda que el pescado que más le había costado recuperar había sido siempre el mero (el clásico “anfós” en menorquín), porque cuando se siente atrapado suele enrocarse rápidamente en el primer recoveco que encuentra impulsado por su propia e innata autodefensa. Una vez lo ha conseguido realmente suele costar muy mucho hacerlo salir otra vez y en muchas ocasiones se ha tenido que abandonar la idea. “Con ellos tenías que hacer muchas piruetas porque pasaban por debajo de las ‘barbadas’ y rocas, lo que te obligaba a recuperar el palangre por un lado y, si no venía, volver a dejarlo e intentarlo por el otro. Y si empleabas ‘llences’ te pasaba exactamente igual, puesto que se enrocaba en el lugar más profundo de la grieta. Con la cherna resultaba menos habitual puesto que se trata de un pez que no se encuentra metido tanto entre rocas, además de que se trata de una especie que suele nadar habitualmente un poco separada del fondo, todo lo contrario que el mero, que está siempre metido entre y bajo rocas, que forman su habitat. También se me ha dado el caso de tener un mero clavado y enrocado, obligándome a ir varias veces para intentar recuperarlo hasta conseguirlo”.

“Neni” -quien seguía atentamente nuestra conversación y que siempre se encontraba al quite- recordaba que una vez vio a Bià del “Toro”, el suegro de Petrus, ponerse a dormir en la cubierta de la barca con la “llença” ligada a uno de sus pies tras haber enganchado un mero y no poder recuperarlo. Precisamente aquel hombre estuvo considerado como el maestro en el arte del manejo del palangre de meros. Toni: “Entonces no habían tantas ‘botellas de aire comprimido’ de submarinista como hoy en día. Ellas han hecho mucho mal a todo este tipo de pesca. Recuerdo que cuando iba de cigalas, durante las noches, siempre veía tres o cuatro moviéndose por los alrededores. Hoy no verías absolutamente nada. Ni por supuesto cigalas, claro. Todo se encuentra limpio”.

Tampoco se ven las, en otro tiempos abundantes, “cranques” (“cabras”, como las denominan los pescadores de Ciutadella). Petrus: “Ninguna, ciertamente. Y vete a saber qué ha pasado. La ‘cranca’ era un crustáceo que te lo podías encontrar tanto en la misma ribera como a cincuenta metros de fondo. Una especie que sin duda tenía bastante margen de terreno para desenvolverse. En la temporada de reproducción, se acercaban a tierra para aparearse y después tenías que buscarlas en profundidades más grandes”. Para Toni, sin embargo, la cosa está muy clara y es que han sido literalmente esquilmadas. “Si se capturaban las hembras cuando venían a frezar, si no hay reproducción, la especie se extingue. Yo me acuerdo que hice un comentario en este sentido cuando me encontraba en Maó. Recuerdo que dije a otro pescador que si a medida que nacían los niños en Menorca se los llevaran de la isla, no pasaría mucho tiempo y aquí no quedaría nadie. Y los tiros van por ahí, que no quepa la menor duda. Si no nacen de nuevas, se acaban…”

Petrus: “Pues yo me acuerdo que en la zona de la isla del Aire, cuando se sacaban las redes, juntabas muy fácilmente 30 o 40 ejemplares”. Toni: “Y yo también me acuerdo que con un ‘tomb’ de 6 redes de las llamadas ‘escatéres’, cuando las recuperábamos cada dos días, encontrar 14 o 15 ejemplares en ellas era algo completamente normal. Siempre ocurría lo mismo. Pero con el tiempo empezaron a salir cada vez menos y, encima, las redes venían agujereadas. Más adelante afinamos que había un par de desaprensivos que iban con ‘botellas’ al punto en donde teníamos calados nuestros aparejos y cortaban la red para coger la presa. Esto me pasó a mí…”.

OTRO PERSONAJE SINGULAR: BIÀ DEL TORO

OTRO PERSONAJE SINGULAR, EL SUEGRO DE MIQUEL: BIÀ DEL TORO

Petrus recuerda también que en su juventud no existían las cámaras frigoríficas, no habían prácticamente coches particulares, sino tan solamente un “auto de línea”. “Muchas veces te encontrabas después de pescar con los palangres de día y esperar impaciente la llegada del vehículo perteneciente a quién habías encargado una barra de hielo de la fábrica de Maó, con que esta no había funcionado cómo tendría que hacerlo y no tenías hielo. Aquello venía a significar lo mismo que pescado perdido. Las langostas tenían que meterse en las cajas-vivero que teníamos en el agua porque se embarcaban hacia Barcelona y es que en Fornells, por aquellos años no teníamos más que “Ca’n Burdó” y como no existía el turismo, más o menos por Sant Josep se hacían tres o cuatro calderetas y después tenías que esperar hasta el próximo julio o agosto para volverlas a cocinar y poco más. Por eso tenías que poner las langostas dentro de un vivero en el agua. Y dentro de éstos, con las subidas de las temperaturas, como pesabas cada semana, quien más, quien menos perdía entre 15 y 20 kilos de langosta, porque estas se morían por causa de la temperatura. Por este motivo, a partir del mes de junio tenías que buscarles zonas más frescas”.

Sin embargo Toni, mientras estuvo trabajando en el puerto de Maó, siendo como son estas aguas más calientes que las de Fornells, nunca perdió una pieza porque tenía su vivero lastrado y con ello siempre permanecía en el fondo donde las aguas son más frescas. “Además, por aquellos años no había tanta gente. Hoy no te durarían nada cómo no las estuvieras vigilando constantemente…”, añadiría.

La entrevista a Miquel Petrus, que estuvo acompañado de Toni “Neni”, al que le unía una franca amistad, puede observarse que prácticamente acabaría en puro debate, puesto que Toni estaba siempre con la carabina preparada para disparar en cuanto tuviera la oportunidad y Miquel, por su parte, tampoco cedía. Hablar con esta gente resulta siempre una auténtica gozada. El debate que se suscita entre ambos pescadores, a medida que transcurren los minutos, hace que revivan sus experiencias con el entusiasmo de dos “jovenots”. Al final, la discusión en sí se centra en que Miquel Petrus se pone “caparrut” con que que tener el vivero en el fondo es peligroso puesto que existen los pulpos y si se meten en su interior acaban con las langostas, a lo que “Neni” contesta que si el vivero está bien construido y cercado, no tiene por qué existir ningún peligro. Y de este modo se ha llegado al famoso triángulo, en el cual si se encuentran dentro de un pequeño recinto cerrado una morena, una langosta y un pulpo, se colocan con extraordinaria rapidez cada uno en una esquina y allí no se mueve nadie, puesto que la langosta tiene miedo del pulpo, el pulpo de la morena y la morena de la langosta. Toni: “Yo me acuerdo de haberlo visto en Sanitja, dentro de un vivero que pertenecía a los soldados que estaba en la cara de tramontana del muelle. Me acuerdo que lo probamos: cada uno estaba en su rincón y nadie se movía para nada”. Petrus: “Se tienen entre ellos un pánico terrible. Recuerdo en mi juventud que los mayores de aquel tiempo, decían que solían calar ‘morenells’ para poder coger morenas y que se veían obligados a tener que asustar a las langostas porque no dejaban acercarse a las morenas”. Toni: “Una vez pescando con mi padre, en la zona del Escull de’n Tortuga, entre la punta de’n Pentiner y el Arenal de s’Olla, al volver a recuperar un ‘morenell’ nos vino una gran langosta que se encontraba encima vigilando a la morena que estaba encerrada dentro del aparejo”.

UNO DE LOS PROTAGONISTAS DE LA TRILOGÍA: EL PULPO

UNO DE LOS PROTAGONISTAS DE LA TRILOGÍA: EL PULPO

EL SEGUNDO ACTOR DE LA COMEDIA: LA LANGOSTA

EL SEGUNDO ACTOR DE LA COMEDIA: LA LANGOSTA

Y EL TERCERO EN LA DISCORDIA: LA MORENA

Y EL TERCERO EN LA DISCORDIA: LA MORENA

Eran años que los fornellers iban “d’aubes” (faenar antes de la amanecida), y el producto de la pesca lo vendían en los mercados de Maó y Alaior. El autobús salía a las siete de la mañana cada día y los pescadores, como se ha dicho en más de una ocasión, no podían descuidarse para llegar a puerto antes de esa hora si no querían ver perdido el producto de toda una jornada de trabajo. Petrus: “Tenías que velar durante la noche para hacerte a la mar con suficiente tiempo para recuperar las redes, limpiarlas y llevar el pescado a puerto antes de que partiera el coche de línea. En caso contrario era jornada totalmente perdida. Hoy no sucede así porque el pescado va a la cámara y para las langostas ya te están esperando en el restaurante que tienes concertado. Las entregas, se pesan y se cobran, así de rápido. Hoy todo son ventajas, lo que falta es la pesca, la abundancia de aquellos años”. Toni: “Ya lo conté en otra ocasión: iba con mi padre a buscar las langostas y las llevábamos a vender a ‘Ca’n Tianis’ que se las pagaba a duro ‘sa carnicera’”. Miquel ha dicho que empezó a los diez años a pescar. Y es que por aquellos años las necesidades obligaban. “A la edad en que empieza hoy a trabajar la juventud, nosotros ya estábamos hartos del oficio”.

También recuerda otra anécdota en el transcurso de la cual cogió nada más y nada menos que un ejemplar de tiburón yendo con su sobrino. “Y es que el día anterior, al atardecer, se acercó a mi barca un compañero de nombre Arturo cuando me encontraba cebando los palangres para irlos a calar. El hombre me tiró un boniato y me dijo que lo utilizara como cebo… Yo le seguí la corriente, haciendo cómo que me lo creía, y me fui a calar. A la mañana siguiente, al ir a levar, me apareció cogido del aparejo un tiburón. Cuando llegué a puerto, continuando con la broma, le dije a mi amigo que lo había pescado precisamente con el anzuelo cebado con el boniato. De este modo pude devolverle la broma. También podría decir que el pescado capturado que más me ha llamado la atención en toda la vida de pescador podría ser una especie de raya, lo que ocurrió en el ‘tall de s’Alairó’. Debía de pesar alrededor de los 300 kilos. Cuando llegamos a puerto la desembarcamos junto a la caseta del Contramaestre, siendo necesario el concurso de siete hombres para poder llevarlo a cabo. Recuerdo que Ricardo, el vendedor, le quitó la piel y seguidamente la troceó vendiendo mi mujer cinco cajones, teniendo que echar al mar otros cinco por haber dejado saturado el mercado. Aquello era un auténtico monstruo. En su parte central tenía un grosor de cuatro palmos”. Y también que llevando como marinero a otro pescador también ya jubilado, Jaume Chaparral, con una “filèra de nanses” de 45 unidades, recuerda que capturó en una sola jornada memorable cuarenta y dos langostas.

EL IMPRESIONANTE EJEMPLAR DE "ESCORÇANA" (RAYA) CAPTURADA EN EL "TALL DE S'ALAIRÓ"

VISTA PARCIAL DEL IMPRESIONANTE EJEMPLAR DE “ESCORÇANA” (RAYA) CAPTURADA EN EL “TALL DE S’ALAIRÓ”

Como buen pescador y buen forneller, solía participar cada año en la procesión marinera que se organiza en honor a su patrona la Virgen del Carmen. La Imagen es colocada a bordo del recuperado bote salvavidas “Fornells” y seguidamente se le suele dar una vuelta en procesión marinera por el interior de la bahía flanqueada por numerosas embarcaciones de todo tipo no faltando las de los propios pescadores, acercándose hasta la bocana, dar la vuelta y posteriormente continuar hasta Ses Salines y de allí regresar a la dársena. Se acuerda del día en que llegó la embarcación procedente de Barcelona. “Yo tenía más o menos unos cinco años de edad. Y siempre ha estado en servicio, excepto en la época que quedó casi inservible. Hasta entonces supongo que debieron de emplear otra embarcación cualquiera. Por aquellos años la participación era diferente puesto que solía desplazarse desde Maó el comandante de Marina, había aquí destinados unos cuántos marineros y éstos eran los encargados de portar la Virgen desde la iglesia hasta la barca”.

También el rompeolas actual puede considerarse cuanto más o menos reciente. Anteriormente existía otro de longitud más corta. La explanada actual que le une hasta la antigua Caseta del Contramaestre, tampoco existía entonces. Primero se construyó la explanada, a la cual se dotó de su correspondiente defensa. El primero de los rompeolas que se construyeron se hizo empleando bloques de marés pertenecientes al entonces medio derruido castillo de Sant Antoni (hoy felizmente recuperado en lo posible). “Pero aquello la mar se lo llevó muy pronto. El actual tiene que rozar la cincuentena de años, más o menos y desde aquel día no han habido más problemas”.

Hay que decir que Fornells no ha tenido mujeres que hayan ejercido la profesión de patrón de pesca, aunque si han sido varias las cuales lo han hecho de tripulante: Margarita, la mujer de Nito “Nan” en la barca “Nan y Francesc”; María, mujer de Toni “Tanu” a bordo de la “Tanu” y alguna otra más. Por otro lado, hombres con oficio de mariscador como tal, tampoco han habido, aunque algún pescador sí se ha dedicado a recoger “conxetes de gallet” y “conxetes llises” en la zona de cala Roja. Durante los inviernos no hacían otra cosa que dedicarse a esta actividad, aunque de esto hace ya bastante tiempo. Tenían que ser días de marea baja (“seques”) y los beneficios resultaban, más bien, bastante escasos.

Los pescadores jubilados suelen dedicar su tiempo, también, a la busca de los preciados pulpos, hace años una especie de bajo precio y sin embargo, en la actualidad, bastante cotizada. Cómo todo. Aunque puestos a pensar, ¿qué es lo que se puede encontrar hoy barato?. Su localización la llevan a cabo por el sistema de “fer vorera”, paseando por la costa de buena mañana o al atardecer (“fosquet”) vigilando todas las grietas y “llisers”. Y lo hacen también empleando la “ullera” desde una barca porque “vorera-vorera” la ribera de la bahía tiene muy poca profundidad, lo cual les facilita el uso de la “fitora” (tridente). “Neni”: “Me acuerdo que una tarde, mientras me encontraba viviendo en Maó, me fui a calar a s’Apartió. En aquella cala vivía un amigo mío al que llamaban el “mestre” Quicus Mercadal, el cual había sido maestro de obras y había comprado en Mallorca un llaüt bastante grande para pescar y se lo había traido a Maó. El hombre vivía allá, a ‘s’altre banda’ y tenía unos cuántos patos sueltos. Pues, cuando iba a comenzar a calar aquella tarde me llamó mucho la atención uno de los patos que se mostraba muy alborotado y movía mucho las alas mientras los otros se lo miraban sin hacer nada. Enseguida pensé que a aquel ave le pasaba algo raro, imaginando que posiblemente se había enganchado con un volantín abandonado por algún pescador o cualquier otra cosa por el estilo. Tanto me intrigó que acabé para acercarme llevándome una auténtica sorpresa, y es que al pato lo tenía atrapado por una de sus patas un pulpo de grandes proporciones que debía de encontrarse por aquella zona cuando el otro pasó por su lado. Sin pensármelo dos veces cogí el gancho de la barca y les pegué un tirón, pulpo y pato. Aquel pulpo pesó un poco más de cuatro kilos”. Para capturarlos en Fornells se utiliza lo que denominan “popera” (pulpera), que viene a ser una “fitora” de tan solo dos puntas. En Maó, la pulpera es lo que también se conoce como “cerquepous”, o lo que es lo mismo, un rezón en miniatura.

ESTA IMAGEN SE REPITE, PERO SEGURO QUE A AMBOS PROTAGONISTAS LES ENCANTARÍA

ESTA IMAGEN SE REPITE, PERO SEGURO QUE A AMBOS PROTAGONISTAS LES ENCANTARÍA

El tiempo no da para más y la entrevista finaliza en el Bar La Palma, sentados en una esquina del interior del local al lado de una ventana que nos permite contemplar la hermosa bahía. Miquel Petrus y Toni “Neni” se están mirando con cara de cómplices: van a olvidarse de todo pues este último ha sugerido “fer un pon-pon”, a lo que el primero ha aceptado encantado y sin reparos. Ha llegado la hora de levantar el vuelo y de esta suerte les dejo recordando sus viejos tiempos. Lo dicho: como dos auténticos “jovenots”…

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EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

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De la COORDINACIÓN de este Portal:

Alfonso Buenaventura Pons (Es Castell, Menorca, 1947), Patrón de yate y miembro de la Real Liga Naval Española. Ex-directivo del Club Marítimo de Mahón y Juez y Jurado de Regatas.

* Desde el año 2000 fue colaborador semanal del diario “Menorca” en temas marítimos y portuarios, realizando en la actualidad colaboraciones especiales.
* También ha intervenido y colaborado puntualmente en otros temas típicamente menorquines, así como en otras publicaciones, programas de TV y radio.
* Desde septiembre de 1988 hasta diciembre de 2000 dirigió la revista interna de difusión social del Club Marítimo de Mahón, con una aparición de cadencia trimestral.
* El año 1995 publicó una base de datos en dos tomos sobre la historia de los primeros 50 años de la veterana sociedad náutica mahonesa.
* El año 1995, con el soporte de la Fundació Rubió Tudurí Andrómaco, publicó una recopilación histórica sobre el Lazareto de Maó bajo el título “El Lazareto de Mahón. Notas históricas”.
* El año 1998 publicó la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca”, de la cual se agotaron sucesivamente dos ediciones.
* El año 1998 publicó la obra “Menorca. Atlas náutico”, que ofrece toda la información necesaria para aquellos que se dedican a navegar por la costa de Menorca.
* El año 2001 publica la guia “La Reserva Marina del Norte de Menorca”, que da a conocer las singularidades de esta particular zona marítima menorquina.
* El año 2002 publica la guía y el plano para el visitante de “La Albufera des Grau” en castellano, catalán, inglés y alemán.
* El año 2003 aparece la obra sobre el caballo, la gallina, la oveja y la vaca menorquines, bajo el título de “Las razas autóctonas de Menorca”.
* El año 2004 lanza un nuevo “Menorca. Atlas náutico”, que incluye una guia para el submarinismo y nuevas informaciones y portulanos del cual se irían agotando sucesivamente dos ediciones.
* En el mes de abril de 2007 aparece la obra “Menorca. Caballos y tradición popular”, con referencia al mundo del caballo y su protagonismo en las fiestas menorquinas, de Sant Joan en Ciutadella, y patronales en el resto de las poblaciones.
* Finalizando ese mismo año publicaba el primer volumen de la serie “Menorca. Illa, mar i homes” (en catalán)
* El año 2008 publica la historia de la agencia de consignaciones marítimas Federico J. Cardona Trémol S.L., bajo el título de “125 años de ilusiones compartidas 1883-2008″.
* El mismo año publica la guía “Ciutadella de Menorca. Las fiestas de Sant Joan”. * El mes de abril aparece la tercera edición de la obra “Menorca. Atlas náutico, totalmente actualizada. * El 2008 publica el 2º volumen de la colección “Menorca. Illa, mar i homes”.
* El 22 de febrero de 2010 inicia un blog en la web bajo el título “Menorca, isla sin par” (bilingüe catalán-castellano) destinado a publicitar la isla de Menorca en todas sus vertientes poniendo un punto y final a su etapa de publicación de libros divulgativos.
* El 18 de enero de 2011 publica la 3ª edición de la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca” notablemente ampliada que, por primera vez, se presenta de forma digitalizada y colgada en la red en forma de blog actualizable bajo el título “Naufragios y pecios de Menorca”.
* El 23 de enero de 2011 inicia la publicación en forma de blog colgado en la red y bajo el título “Puerto de Maó, siglo XX” de todos los artículos (aumentando el número de imágenes antiguas que en su momento no pudieron incluirse en la edición de papel por razones de espacio), que fueron apareciendo durante casi diez años en las páginas del diario insular “Menorca”.
* El 21 de junio de 2011 abre un nuevo blog con el título “La cuina de vorera” (La cocina de ribera), también bilingüe catalán-castellano, destinado a recoger todas las recetas recogidas de pescadores y gentes de todos los ambientes durante la etapa de entrevistas efectuadas en sus diferentes publicaciones a fin de ponerlas a disposición del gran público.
* El 4 de agosto de 2011 inicia un blog fotográfico bajo el título “Menorca a través de tus ojos”.
* El 18 de marzo de 2012 cuelga en la red la 4ª edición de su derrotero “Menorca. Atlas náutico”. Notablemente ampliado en cuanto a contenido, imágenes y digitalizado, será actualizable por suscripción gratuita para el navegante interesado y la idea es convertirlo en la guía náutica total de la isla de Menorca.
* La importancia que va adquiriendo el portal “Menorca Atlas Náutico” obligará a ir cerrando paulatinamente los blogs “Menorca, isla sin par”, “Menorca a través de tus ojos”, “La cuina de vorera” y otros proyectos. Sus contenidos se irán incorporando al nuevo portal o quedarán en archivo pendientes de una futura ubicación.
* En abril de 2012 cuelga en la red el contenido de la obra “El Lazareto de Mahón” notablemente ampliado.
* A finales de 2012 se abren las páginas en Facebook de “Menorca Atlas Náutico”, “Naufragios y pecios de Menorca”, “Puerto de Maó, Siglo XX” y “Lazareto de Mahón”, y en Tweeter, “Menorca Atlas Náutico”.
* 2014 supondrá el año de la reconversión: “Menorca Atlas Náutico” aglutina a “Naufragios y Pecios de Menorca” y “Puerto de Maó, Siglo XX”, quien a su vez ha hecho lo mismo con “Lazareto de Mahón”, aunque conservando todas sus estructuras originales y dejando tan sólo una única página -tanto en Facebook como en Tweeter- que anuncia todas las actualizaciones: “Menorca Atlas Náutico”. La razón: en 28 meses se han rebasado las 67.000 consultas. Al propio tiempo se da paso a la ampliación de colaboradores tanto gráficos como de artículos adquiriendo la guía la categoría de “comunidad“.
* 2015 lo será el de su expansión con una total remodelación de su estructura, con adición de nuevos bloques y secciones una vez superadas las 120.000 consultas.

* El 22 de abril de 2016, rebasadas ya las 175.000 consultas, tanto el PORTAL como la TOTALIDAD DE PUBLICACIONES del autor, ALFONSO BUENAVENTURA PONS, son cedidas por el mismo a todos los efectos a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO.

* * *

De la TITULARIDAD de este Portal: 

Desde el 22 de abril de 2016, tanto este PORTAL NÁUTICO como las diferentes obras publicadas por el mismo autor, amén de otra serie de documentos históricos e imágenes debidamente relacionados, fueron donados así como cedidos sus derechos de explotación a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO, siendo desde entonces esta entidad la única titular y gestora de los mismos.

LA ISLA DEL AIRE OBSERVADA DESDE PUNTA PRIMA (Imagen de RAQUEL ARIÑO)

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Foto A. BUENAVENTURA FLORIT

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Imagen de A. BUENAVENTURA FLORIT

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