Un poco de historia

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MONOGRAFÍAS

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LA ISLA DEL REY (O DEL HOSPITAL)

DEL PUERTO DE MAÓ

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Isla del Rey, Isla del Hospital, Bloody Island, Isla dels Conills… muchos nombres para una isla ciertamente pequeña

UN POCO DE HISTORIA… 

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LA ISLA DEL REY CON SUS EDIFICACIONES A PRINCIPIOS DEL SIGLO PASADO (Imagen de JAIME MARTÍ BORRULL)

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No podía faltar de ninguna manera en esta sección del Atlas Náutico una parte encaminada a mostrar –en un aspecto eminentemente fotográfico– los diversos aspectos estructurales, históricos y museísticos existentes en el islote emplazado en el corazón del Puerto de Maó que fuera sede del antiguo Hospital Naval construido por los británicos en el siglo XVIII y, más adelante, en el Hospital Militar de la isla de Menorca. Para ello se intentará llevarlo a efecto mediante un sencillo repaso general de la historia y la descripción de las salas y otras dependencias de sus edificios, así como de algunos de los elementos decorativos o complementarios existentes en su entorno. Cualquier ampliación o mayor detalle sobre el tema se podrá encontrar en la web de la Fundación, o incluso visitando la propia isla y su magnífico patrimonio cualquier domingo por la mañana.

OTRA PERSPECTIVA DE LA FACHADA PRINCIPAL A PRINCIPIOS DEL SIGLO PASADO

Es tal la envergadura del patrimonio que acumula sobre sus escasos metros cuadrados que obliga a realizar la exposición del mismo en forma de auténtico catálogo que permita, al menos, dar a conocer en parte la enorme importancia que tuvo durante el tiempo en que permaneció en activo a través de las diferentes dominaciones. Un poco de historia y el recorrido de las magníficas salas en imágenes creemos serán suficientes para motivar la necesaria e imprescindible visita física al lugar que tal joya histórica merece. Igualmente -y como hemos precisado- es recomendable entrar en la página web o de Facebook de la Fundación regularmente para ir enterándose de las noticias que se generen sobre este interesantísimo enclave histórico del Puerto de Maó y de Menorca.

EL ACCESO DESDE EL MUELLE SUR, FRENTE A ES CASTELL. ABAJO, AMARRADA, LA FALÚA DE SANIDAD MILITAR

Es necesario precisar que las fotografías pertenecen a diferentes etapas, es decir, que con ello los edificios –en sus perspectivas exteriores– pueden aparecer con claras diferencias de unas a otras debido a los trabajos que llevan a cabo incansablemente en los mismos los miembros de la Fundación.

DE LA HISTORIA

La Isla del Rey, como se ha citado, es un pequeño islote situado en pleno corazón del Puerto de Maó que debe su nombre al hecho de haber sido la primera tierra menorquina que pisó el rey Alfonso III cuando vino a conquistar Menorca en poder, entonces, de los musulmanes. El puerto adquiere su importancia en el siglo XVIII con el auge de la navegación y el tráfico marítimo, siendo un espacio codiciado por las diferentes potencias navales europeas, habiendo sufrido diferentes ocupaciones inglesas y francesa. Sería precisamente durante una de las dominaciones inglesas cuando tendría lugar la construcción del edifico destinado a hospital que ha llegado hasta nuestros días.

PERSPECTIVA DEL EDIFICIO PRINCIPAL TOMADA DESDE LA URBANIZACIÓN CALA LLONGA

El Hospital propiamente dicho fue fundado en 1711 durante la primera dominación inglesa, pero fue en 1722 cuando se llevó a cabo la expropiación de la isla a sus propietarios con la idea de construir un hospital naval donde poder atender a los enfermos de su armada que operaba por estas aguas. A partir de entonces y, dependiendo de que potencia europea fuera quien dominara Menorca, el hospital sería utilizado por ingleses, franceses y españoles. En 1802 pasó definitivamente a la corona española que continuaría manteniendo el uso de hospital, aunque también lo prestara al personal de otras diversas armadas que actuaron por diferentes circunstancias en el Mediterráneo como la americana, la holandesa y la italiana, esta última durante la Segunda Guerra Mundial, prolongando su vida útil hasta que en 1964 fue trasladado a la ciudad de Maó, a un nuevo edificio ubicado en la carretera de Sant Climent, siendo éste entonces evacuado y posteriormente abandonado, llegando a alcanzar un grado de degradación máximo y preocupante.

TRABAJOS DE RECONSTRUCCIÓN DEL ALA NORTE. EL PEQUEÑO EDIFICIO QUE LA REMATABA POR LEVANTE, DESAPARECIDO, HA SIDO SUSTITUIDO POR CONTRAFUERTES

EL ALA NORTE VISTA POR SU FACHADA QUE DA AL CANAL NORTE DEL PUERTO. TRABAJOS DE CARPINTERÍA Y RECONSTRUCCIÓN DE CONTRAFUERTES

Por fortuna para estas instalaciones en el transcurso del año 2004 nació un movimiento de voluntarios con el ánimo de recuperar la isla con sus antiguas edificaciones: la “Associació Amics de l’Illa del l’Hospital”, que ha dado lugar a la actual “Fundación Hospital de la Isla del Rey” que salvaguarda la isla y su contenido, con un proceso de trabajo e implicación constante y constructivo que ha logrado cotas realmente impensables en su momento, tal era su estado de degradación.

EL EMBARCADERO DE ACCESO YA RECUPERADO EN PRIMER PLANO

En la isla, además de las construcciones británicas y otras españolas, se encuentran los restos de una Basílica paleocristiana que fueron descubiertos en 1888 y datan del siglo VI. El Real Decreto 1243/79, del 20 de Abril, declaró Monumento Histórico y Arqueológico de carácter nacional a la Basílica de la que actualmente sólo quedan restos, ya que también sufrió los efectos del expolio continuado (al igual que los edificios) y a la degradación natural por abandono. Tal descubrimiento pondría de manifiesto que la isla había sido habitada desde la antigüedad.

EL HOSPITAL CONSTRUIDO POR LOS BRITÁNICOS

La historiadora Micaela Mata, en su libro “Menorca Británica”, Tomo I, nos describe el edificio y sus inicios de la siguiente manera:

“La Reina Ana y Jorge I. 1712 – 1727, en referencia a la Isla del Rey

 La isla del Rey, donde el monarca aragonés tomara tierra hacía casi cinco siglos, se convirtió en la “Bloody Island” de la navy al quedar transformados en hospital naval unos barracones o cobertizos, ya existentes a la llegada del general Stanhope. El almirante Jennings aportó de su pecunio particular las primera libras para su construcción, en 1711, cuyo reembolso reclamó en 1714, siéndole mas tarde pagadas 468.3.6. libras. A pesar de su oportuna generosidad, la primera obra resultó de tan pobre calidad que pronto amenazó ruina y los enfermos tuvieron que ser trasladados al convento de San Francisco, extramuros de Mahón (de donde habían sido desalojados veinte de los veinticinco monjes residentes), hasta que las constantes reclamaciones del vicealmirante John Baker a su superior en el Almirantazgo, señor Burchett, dieron como resultado la reconstrucción del edificio en 1715.

El hospital, construido en el medio y en la parte mas alta de la isla del Rey, era un armonioso conjunto de una planta, no exento de cierta belleza. Orientado al sudeste, las tres alas que lo componían formaban una “U” alrededor de una plaza; la capilla, desde su centro, era la obra que más destacaba y la que prestaba a la fábrica el equilibrio arquitectónico que la caracterizaba. Cuatro estilizadas columnas en su portada sostenían la cúpula, todo ello, si bien simplificado, cercano al gracioso estilo Wren de la época. De cada lado de la capilla arrancaban los sólidos arcos que trazaban largas galerías cubiertas –por las que se comunicaban las salas de enfermos– quedando el conjunto rematado por una hilera de pilastras.

El desnivel del terreno había permitido –o exigido– dos pisos en los extremos de las alas laterales y el acceso a ellos se hacía por un atrio, adornado por dos columnas, sobre el que se perfilaba un balcón; la azotea quedaba igualmente coronada por columnillas de piedra. Quien quiera que hubiera sido su diseñador poseía el doble mérito de haber creado un edificio a la vez agradable y práctico. El interior del hospital había sido realizado con inteligencia y concierto, y era mucho más cómodo que los desalmados sanatorios de aquel tiempo. Sus catorce salas, de unos 28 por 35 pies cada una (8,5 X 10,6 m.), disfrutaban de altas bóvedas y buena ventilación, y en todas ellas los veinticuatro enfermos ocupaban camas individuales, lujo poco común entonces.

Además de los trescientos treinta y seis marinos que podía acoger el hospital, independientemente de las cuadras de enfermos, el edificio comprendía aposentos para oficiales navales, vigilantes, marineros que enlazaban la isla con tierra, etc. La habitación del cirujano y la del practicante quedaban cercanas a los dormitorios y enfrente de una pieza que servía de oficina para el personal administrativo, del otro lado de la plaza. Los enfermeros y asistentes ocupaban la esquina occidental, y las cocinas y hornos la oriental. En unos semisótanos, al norte, se almacenaban las provisiones, y los del este y oeste estaban reservados para los menesteres del cirujano y del director del hospital.

El islote no estaba mal aprovechado: las letrinas se encontraban detrás de la construcción principal; el pozo estaba frente a la capilla, pero ya en el exterior de la plaza; y una cueva natural del lado de Cala Llonga fue utilizada para guardar alquitrán, brea y otros enseres navales. En esta misma costa se había construido (y aún se aguanta en pie) un muelle, y en el lado opuesto de la isla, orientado hacia el Fonduco, otro embarcadero más somero, apoyado en una playuela. La “Bloody Island” no merecía en absoluto este alarmante apelativo y solo cabe deducir que fue una derivación del más humano de “Hospital de Sangre” o puesto de cura en primera línea.

Con pocas modificaciones, el aspecto exterior del hospital perduraría más de cien años, bien pasadas las dominaciones británicas. Adjudicadas las obras a Antonio Seguí por un presupuesto de 800 piezas de a ocho pagaderas en tres plazos, en documento firmado el 4 de agosto de 1715, el contratista se comprometía a terminar las reparaciones antes del mes de octubre, con la garantía de un año, como era costumbre en la isla. En el precio fijado no quedaban incluidos ni el transporte del material ni la traída de agua o el ahondar del pozo (¿sería el mismo manantial descubierto tan oportunamente por Alfonso el Liberal, al invadir Menorca en 1287?)

ALFONSO EL LIBERAL, DE QUIEN TOMÓ FINALMENTE EL NOMBRE EL ISLOTE

En cambio, el almirante ofreció aportar marineros para la pronta realización de la restauración del hospital. Baker tenía especial interés en ver terminadas las obras por parecerle que en la isla del Rey los enfermos sanaban más rápidamente que en Mahón, dando como razón su conveniente alejamiento del abundante e indigesto vino del país, además de los buenos aires del islote, cosa que, como escribiría después del recién traslado de los enfermos a la “Isla sangrienta”, quedó plenamente demostrado aquel invierno de grandes fríos y lluvias.

Baker parece haber sido un oficial especialmente atento a las necesidades de sus hombres, al conseguir para los internos del hospital inhabituales condiciones. Trece peniques por día y marino se destinarían a la manutención y cuidado de cada pensionista, exigiendo al asentista, William Corbett, que se les sirviera agua, platos, fuentes, cucharas y una dieta aprobada por el cirujano en jefe; además serían provistos de fuego y vela, y unos enfermeros competentes y –precisa– agradables, velarían por la higiene de los hospitalizados.

El almirante, hombre práctico aunque parsimonioso, consideró suficientemente amplio el recinto hospitalario para almacenar provisiones valiosas, lo que según estimaba, ahorraría al gobierno 40 dólares anuales desembolsados en aquel entonces para pagar el alquiler de varias casas y patios, y la protegería de las inclemencias del tiempo ‘y también de otras cosas’ declararía, haciendo clara referencia a los defectos que condenaba en los menorquines. A los tres años, los trabajos de John Baker (quien había muerto en Mahón en noviembre de 1716) se vieron justificados al quedar el hospital ocupado por los marinos heridos en la batalla de Passaro. Muchos, no obstante las recientes mejoras, morirían allí, entre otros cien hombres del capitán Mathews, y del Grafton, del Kent y del Rupert llegarían otros sesenta gravemente enfermos”.

Sobre el islote se encuentran construidos varios edificios de los cuales destaca el principal ya citado, en forma de “U”, de dos alturas y con torre en el centro que era el hospital propiamente dicho. Los brazos del edificio están orientados hacia levante y, frente a éstos, se levanta otro edificio longitudinal de planta baja construido posteriormente. Existen otras pequeñas construcciones, muelles, embarcaderos, casetas, pozo, jardines, etc. que dan al conjunto un aspecto funcional y muy agradable. En la fachada de levante de la isla se encuentran, además, los restos de la Basílica paleocristiana.

RAMPA DE ACCESO DESDE EL MUELLE HASTA LA CIMA DEL ISLOTE DONDE UBICAN LOS DISTINTOS EDIFICIOS Y SERVICIOS. EN LA MISMA SE HAN COLOCADO DIFERENTES ELEMENTOS CONMEMORATIVOS

EDIFICIO RECUPERADO. UBICA LA RECEPCIÓN E INFORMACIÓN, SALA DE RECEPCIONES, DIRECCIÓN, ETC. (EL QUE REMATABA EL ALA NORTE HA DESAPARECIDO)

EL CONTORNO

PANORÁMICA DESDE LA FACHADA DE LEVANTE. AL FONDO LA ILLA DE SA QUARANTENA, EL LAZARETO Y LA MOLA

La Isla del Rey, como se ha citado anteriormente, se encuentra emplazada prácticamente en el corazón del Puerto de Maó y, como tal, lógicamente el acceso se lleva a cabo mediante embarcaciones. Antiguamente, Sanidad Militar disponía de una falúa acristalada en la que los pacientes, personal sanitario y familiares de los internados viajaban o, mejor dicho, atravesaban el canal sur desde el Muelle del Hospital, como se denominaba entonces, sito en Es Castell, hasta el desembarcadero ubicado en la isla. Esto por lo que atañe a la época en que funcionó como Hospital Militar de España; cuando fuera utilizado por los británicos, lógicamente dispondrían de sus medios de transporte específico para las diferentes funciones. En la etapa española funcionaba, también, una pequeña embarcación para ser trasladados los cadáveres de los pacientes que desgraciadamente no lograban sobrevivir a su enfermedad.

También solían realizar escalas las dos motoras de Transportes Militares en sus viajes de ida y vuelta a La Mola. Trasladaban algún enfermo que se encontrara destinado en la Fortaleza de Isabel II y precisara ser atendido en este centro sanitario, o llevar personal de servicio o tropa que prestara servicio en la isla, a tierra. No hay que olvidar que las motoras eran los medios de transporte del personal de las distintas guarniciones.

PUERTO DE MAÓ, AÑOS 50. EN LA PARTE INFERIOR PUEDEN OBSERVARSE UN LANCHÓ DE TRANSPORTES MILITARES Y LAS DOS MOTORAS (Cortesía XISCO STURLA)

Tanto la falúa de Sanidad Militar como las motoras sucumbieron también al abandono cuando fueron declaradas fuera de uso al mejorarse el acceso terrestre a la Mola. Una de las motoras cayó desplomándose víctima del sol y la carcoma; la otra y la falúa lo fueron bajo el poder del fuego cuando decidieron eliminarlas las autoridades.

UNA DE LAS MOTORAS ATRACADA AL MUELLE DE LA ISLA DEL REY. DETRÁS PUEDE VERSE UNO DE LOS LANCHONES

MUELLE DE PASAJEROS. POR LA PROA DEL “CIUDAD DE TARRAGONA” (BLANCO), PUEDE OBSERVARSE LA FALÚA DE SANIDAD MILITAR

Y ello a pesar de que otro grupo de entusiastas de todo lo referente a la mar intentaron por todos los medios salvarlas hasta el último momento.

PERSPECTIVA DEL CEMENTERIO DE LOS INGLESES

OTRA VISTA DEL CEMENTERIO

En la ribera norte del puerto, frente a la isla, se encuentra ubicado un antiguo cementerio conocido como “de los Ingleses“. En los últimos años prácticamente se ha rebautizado como “Americano” ya que, al parecer, descansan en el mismo más restos de este último país que de ningún otro.

PERSPECTIVA DE LA ISLA CON EL MUELLE DE LA FACHADA SUR

La isla dispone de dos muelles o desembarcaderos: uno ubicado en su orilla norte (Moll de ses Monges) y otro en la sur, siendo este último el más empleado a lo largo de su historia. En la fachada de levante dispone de los restos de una antigua construcción.

VISTA PARCIAL DE LA UBICACIÓN DE LA BASÍLICA PALEOCRISTIANA

OTRA PERSPECTIVA DE LA ZONA

Además de los edificios construidos (que se están recuperando poco a poco por los miembros de la Fundación), en su zona más a levante, existen los restos de la antigua Basílica paleocristiana, en una zona que se encuentra actualmente acotada y vallada pues prácticamente no ha sido excavada, pero sí expoliada. De ahí su protección. Diversos elementos de la mismas fueron en su día trasladados al Museo de Menorca, a fín de ser perfectamente custodiados (capiteles, restos de un mosaico, etc.)

LA VEGETACIÓN ES SUMAMENTE ABUNDANTE EN ALGUNAS ZONAS

PRIMER PLANO DE UNA LAGARTIJA DE LA ZONA

Importancia la tiene, también, el hecho de la existencia de diversas especies endémicas, tanto de flora como de fauna, circunstancia característica de espacios que se encuentran aislados por algún medio, en este caso el mar, del resto.

FAROLA DEL CANAL SUR

La Junta de Obras del Puerto (anteriormente) y Autoritat Portuària de Balears (en la actualidad), mantienen en sus fachadas norte y sur sendas balizas de ayuda a la navegación señalando su presencia en los respectivos canales navegables.

PRECIOSA PERSPECTIVA DE LA ISLA DESDE EL MOLL DE LLEVANT DE MAÓ

ESCULTURAS Y JARDINERÍA

En los trabajos llevados a cabo y con motivo de las celebraciones y reconocimientos, se han colocado en diversos puntos clave los bustos y/o placas en recuerdo de los fundadores, creadores, colaboradores, etc. que han tenido un grado importante de incidencia en el Hospital Naval que en la isla existiera.

EL BUSTO DEL ALMIRANTE JENNINGS, PROMOTOR DEL HOSPITAL

EL BUSTO EN SU PEDESTAL

BUSTO DEL VICEALMIRANTE LORD COLLINGWOOD

PLACA QUE RECUERDA AL VICEALMIRANTE COLOCADA POR LA ASOCIACIÓN MENORCA BRITANNIA

PLACA QUE RECUERDA OTRO ACTO, EN ESTE CASO DE PLANTACIÓN DE UNOS ÁRBOLES, EN EL TRANSCURSO DEL HOMENAJE AL VICEALMIRANTE EN EL BICENTENARIO DE SU MUERTE

De esta forma se pueden encontrar los bustos del almirante Jennings, promotor del Hospital Naval de la Blody Island (como denominaban los británicos a la isla del Rey); el del vicealmirante Lord Collingwood; la placa recordatoria del la visita de S. M. el Rey don Juan Carlos I, del apoyo de la Armada Española, etc. Existen también los denominados “Jardines del Capellán” y, frente a la entrada del edificio principal, se ha creado un gran jardín de plantas aromáticas basado en el que existió en su tiempo, contando con un convenio con la Fundació Jardí Botànic de Sóller, en cuyo centro se abre el brocal de un pozo. En la actualidad, en el marco de este jardín se celebran conferencias, conciertos y demás actos culturales, siempre encaminados a potenciar el valor y presencia del islote y su patrimonio.

NO SE TRATA DE UN CUADRO: ES LA HERMOSA PERSPECTIVA DE ES CASTELL QUE PUEDE OBSERVARSE DESDE UNO DE LOS ACCESOS AL EDIFICIO SITUADO EN LAS INMEDIACIONES DE LA PUERTA DE LA CAPILLA CATÓLICA

DEL CULTO EN EL ISLOTE: LAS CAPILLAS ANGLICANA Y CATÓLICA

PERSPECTIVA DEL ALTAR DE LA CAPILLA ANGLICANA

Sobre el islote existen dos capillas, la Anglicana y la Católica. La primera de ellas, que fue recuperada y bendecida nuevamente a principios del verano de 2014, se ubica bajo la torre central del edificio principal, mientras que la segunda lo está al final del extremo sur de dicho edificio, lo que permitía la participación en los actos religiosos desde el pasillo que se extendía en el edificio que conforma el ala sur.

OTRA PERSPECTIVA DE LA CAPILLA ANGLICANA

La capilla Anglicana fue la primera en construirse, lógicamente, en razón a las creencias religiosas de quienes fueron los creadores de la instalación sanitaria. En la misma y tras su recuperación, se han celebrado ya diversos oficios religiosos.

PERSPECTIVA DEL ALTAR DE LA CAPILLA CATÓLICA

Por lo que respecta a la capilla Católica, ésta se encuentra bajo la advocación de San Carlos Borromeo, nombre del Rey Carlos III que también conllevó en su momento el cambio de nombre de Georgetown por el de Real Villa de San Carlos en la población vecina.

ALTAR DE LA CAPILLA CATÓLICA

La capilla Católica fue inaugurada el primero de agosto de 1784, una vez conquistada la Isla de Menorca a los ingleses por el Duque de Crillón. En su techo, formado por una amplia bóveda de cañón, se aprecian unas pinturas en grisalla representando los Tetramorfos.

LA CAPILLA CATÓLICA DESDE OTRO ÁNGULO. DETALLE DE DOS DE LAS PINTURAS DE LA BÓVEDA

CAMPANA DONADA QUE PERTENECIERA A ALGUNO DE LOS BUQUES QUE PORTÓ EL NOMBRE DE “MENORCA”

Inmediata a la capilla Católica y comunicada por una puerta se encuentra la Sacristía, en la que se conservan diversos objetos y ornamentos históricos y que dispone de su propia salida al exterior. Y anexionados a ésta y comunicadas por sendas puertas otros dos habitáculos para uso del capellán: un escusado y un pequeño cuarto de aseo personal.

CAPILLA CATÓLICA. DETALLE DE LA SACRISTÍA. 1

CAPILLA CATÓLICA. DETALLE DE LA SACRISTÍA. 2

ESCUSADO ANEXO A LA SACRISTÍA DE LA CAPILLA CATÓLICA

PEQUEÑO CUARTO DE ASEO, TAMBIÉN, ANEXO A LA SACRISTÍA

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TEMPORAL DE TRAMONTANA OBSERVADO DESDE LA PUNTA DES SIULET (NA MACARET)

EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

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Toda la información que aparece en esta Guía virtual sobre empresas y entidades, así como las colaboraciones fotográficas o cualquier otro tipo de aportación encaminada a mejorar la información al navegante son completamente gratuitas siendo, por ello, un Portal Náutico público de uso general.

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De la COORDINACIÓN de este Portal:

Alfonso Buenaventura Pons (Es Castell, Menorca, 1947), Patrón de yate y miembro de la Real Liga Naval Española. Ex-directivo del Club Marítimo de Mahón y Juez y Jurado de Regatas.

* Desde el año 2000 fue colaborador semanal del diario “Menorca” en temas marítimos y portuarios, realizando en la actualidad colaboraciones especiales.
* También ha intervenido y colaborado puntualmente en otros temas típicamente menorquines, así como en otras publicaciones, programas de TV y radio.
* Desde septiembre de 1988 hasta diciembre de 2000 dirigió la revista interna de difusión social del Club Marítimo de Mahón, con una aparición de cadencia trimestral.
* El año 1995 publicó una base de datos en dos tomos sobre la historia de los primeros 50 años de la veterana sociedad náutica mahonesa.
* El año 1995, con el soporte de la Fundació Rubió Tudurí Andrómaco, publicó una recopilación histórica sobre el Lazareto de Maó bajo el título “El Lazareto de Mahón. Notas históricas”.
* El año 1998 publicó la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca”, de la cual se agotaron sucesivamente dos ediciones.
* El año 1998 publicó la obra “Menorca. Atlas náutico”, que ofrece toda la información necesaria para aquellos que se dedican a navegar por la costa de Menorca.
* El año 2001 publica la guia “La Reserva Marina del Norte de Menorca”, que da a conocer las singularidades de esta particular zona marítima menorquina.
* El año 2002 publica la guía y el plano para el visitante de “La Albufera des Grau” en castellano, catalán, inglés y alemán.
* El año 2003 aparece la obra sobre el caballo, la gallina, la oveja y la vaca menorquines, bajo el título de “Las razas autóctonas de Menorca”.
* El año 2004 lanza un nuevo “Menorca. Atlas náutico”, que incluye una guia para el submarinismo y nuevas informaciones y portulanos del cual se irían agotando sucesivamente dos ediciones.
* En el mes de abril de 2007 aparece la obra “Menorca. Caballos y tradición popular”, con referencia al mundo del caballo y su protagonismo en las fiestas menorquinas, de Sant Joan en Ciutadella, y patronales en el resto de las poblaciones.
* Finalizando ese mismo año publicaba el primer volumen de la serie “Menorca. Illa, mar i homes” (en catalán)
* El año 2008 publica la historia de la agencia de consignaciones marítimas Federico J. Cardona Trémol S.L., bajo el título de “125 años de ilusiones compartidas 1883-2008″.
* El mismo año publica la guía “Ciutadella de Menorca. Las fiestas de Sant Joan”. * El mes de abril aparece la tercera edición de la obra “Menorca. Atlas náutico, totalmente actualizada. * El 2008 publica el 2º volumen de la colección “Menorca. Illa, mar i homes”.
* El 22 de febrero de 2010 inicia un blog en la web bajo el título “Menorca, isla sin par” (bilingüe catalán-castellano) destinado a publicitar la isla de Menorca en todas sus vertientes poniendo un punto y final a su etapa de publicación de libros divulgativos.
* El 18 de enero de 2011 publica la 3ª edición de la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca” notablemente ampliada que, por primera vez, se presenta de forma digitalizada y colgada en la red en forma de blog actualizable bajo el título “Naufragios y pecios de Menorca”.
* El 23 de enero de 2011 inicia la publicación en forma de blog colgado en la red y bajo el título “Puerto de Maó, siglo XX” de todos los artículos (aumentando el número de imágenes antiguas que en su momento no pudieron incluirse en la edición de papel por razones de espacio), que fueron apareciendo durante casi diez años en las páginas del diario insular “Menorca”.
* El 21 de junio de 2011 abre un nuevo blog con el título “La cuina de vorera” (La cocina de ribera), también bilingüe catalán-castellano, destinado a recoger todas las recetas recogidas de pescadores y gentes de todos los ambientes durante la etapa de entrevistas efectuadas en sus diferentes publicaciones a fin de ponerlas a disposición del gran público.
* El 4 de agosto de 2011 inicia un blog fotográfico bajo el título “Menorca a través de tus ojos”.
* El 18 de marzo de 2012 cuelga en la red la 4ª edición de su derrotero “Menorca. Atlas náutico”. Notablemente ampliado en cuanto a contenido, imágenes y digitalizado, será actualizable por suscripción gratuita para el navegante interesado y la idea es convertirlo en la guía náutica total de la isla de Menorca.
* La importancia que va adquiriendo el portal “Menorca Atlas Náutico” obligará a ir cerrando paulatinamente los blogs “Menorca, isla sin par”, “Menorca a través de tus ojos”, “La cuina de vorera” y otros proyectos. Sus contenidos se irán incorporando al nuevo portal o quedarán en archivo pendientes de una futura ubicación.
* En abril de 2012 cuelga en la red el contenido de la obra “El Lazareto de Mahón” notablemente ampliado.
* A finales de 2012 se abren las páginas en Facebook de “Menorca Atlas Náutico”, “Naufragios y pecios de Menorca”, “Puerto de Maó, Siglo XX” y “Lazareto de Mahón”, y en Tweeter, “Menorca Atlas Náutico”.
* 2014 supondrá el año de la reconversión: “Menorca Atlas Náutico” aglutina a “Naufragios y Pecios de Menorca” y “Puerto de Maó, Siglo XX”, quien a su vez ha hecho lo mismo con “Lazareto de Mahón”, aunque conservando todas sus estructuras originales y dejando tan sólo una única página -tanto en Facebook como en Tweeter- que anuncia todas las actualizaciones: “Menorca Atlas Náutico”. La razón: en 28 meses se han rebasado las 67.000 consultas. Al propio tiempo se da paso a la ampliación de colaboradores tanto gráficos como de artículos adquiriendo la guía la categoría de “comunidad“.
* 2015 lo será el de su expansión con una total remodelación de su estructura, con adición de nuevos bloques y secciones una vez superadas las 120.000 consultas.

* El 22 de abril de 2016, rebasadas ya las 175.000 consultas, tanto el PORTAL como la TOTALIDAD DE PUBLICACIONES del autor, ALFONSO BUENAVENTURA PONS, son cedidas por el mismo a todos los efectos a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO.

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De la TITULARIDAD de este Portal: 

Desde el 22 de abril de 2016, tanto este PORTAL NÁUTICO como las diferentes obras publicadas por el mismo autor, amén de otra serie de documentos históricos e imágenes debidamente relacionados, fueron donados así como cedidos sus derechos de explotación a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO, siendo desde entonces esta entidad la única titular y gestora de los mismos.

LA ISLA DEL AIRE OBSERVADA DESDE PUNTA PRIMA (Imagen de RAQUEL ARIÑO)

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Foto A. BUENAVENTURA FLORIT

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Imagen de A. BUENAVENTURA FLORIT

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