1873

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MAHÓN·PORT

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1873

DIARIO DE NAVEGACIÓN

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EL PUERTO DE MAHÓN EN EL ÚLTIMO TERCIO DEL SIGLO XIX. (Col. Cardona Goñalons)

Iniciamos un recorrido a través de las actividades portuarias del puerto mahonés, a las que se irán incluyendo los hechos interesantes que vayan ocurriendo en otros puertos y puntos de la costa menorquina, así como imágenes de la época.

Se comienza esta cronología en el mes de marzo de 1873, fecha desde la cual se han podido obtener datos veraces y fidedignos para ello.

MARZO 1873

El 2 de marzo y tras haber zarpado con rumbo a Barcelona el vapor “Menorca”, sobre la una de la tarde se veía obligado a virar y volver de arribada al puerto por causa de la irrupción de una recia tramontanada y gruesa mar que se habían establecido en la zona

Por su parte el “Mahonés”, que navegaba al mando del capitán Pedro Carreras y Vinent, se encontraba en Barcelona a punto de subir a dique para que le fuera sustituida la hélice.

El 5 de marzo zarpaba con rumbo a Cartagena la goleta británica “Florence”, de 135 toneladas y capitán T. Thomas con 4 tripulantes y 1 pasajero.

Desde el 8 se estaban recogiendo firmas a fin de remitir al gobierno una petición para que fuera derogada la concesión o privilegios de que gozaban algunos particulares con los viveros de marisco ya que no aportaban ningún beneficio al mercado local. Tal situación privaba al público la posibilidad de explotar los criaderos naturales situados en los lugares más próximos y protegidos del puerto.

El 7 entraba el pailebot “Galgo” de 45 toneladas, patrón Pedro Vanrell con 5 tripulantes, 2 pasajeros y varios efectos procedente de Barcelona. De Ciutadella lo hacía la tartana “San José” de 58 toneladas, patrón Diego Caules con 6 tripulantes y diversos efectos mientras que, con rumbo a Tortosa, zarpaba el laúd “Pepita”, de 39 toneladas y patrón Jaime Pons, con 7 tripulantes y varios efectos.

El 10 llegaba de Tortosa con una partida de pipas llenas de agua el laúd “Providencia”, de 34 toneladas y patrón Francisco Landino con 5 tripulantes. Para Palma zarpaba el laúd “Leonor”, de 16 toneladas, patrón Rafael Covas llevando a bordo 5 tripulantes y 1 pasajero. Con una carga de legumbres y rumbo al mismo puerto lo hacía la balandra “Virgen del Carmen”, de 13 toneladas y 3 tripulantes al mando del patrón Juan Prieto.

El 11 tomaba el mando del vapor “Mahonés” el capitán Juan Thomás.

El 13 zarpaba con rumbo a Torrevieja en lastre la barca alemana “Argos”, de 306 toneladas y capitán H. Piplow, con 11 tripulantes.

Desde el 22 se comenzaban a producir riteradas suspensiones en las comunicaciones marítimas debodo al régimen de temporales que se habían establecido. Al intentar zarpar tras un abonanzamiento de la situación el vapor “Mahonés” con destino a Barcelona, no podría llevarlo a cabo al descompensarse su máquina. Una vez lograran reajustarla de nuevo los maquinistas de a bordo, se haría a la mar sin más contratiempos sobre las 4 de la mañana.

Durante estos días se está produciendo un gran trasiego con los presos carlistas confinados en La Mola. A medida que se confirman sus penas son enviados a los presidios de Palma y la Península.

Con esta fecha llega procedente de Argel el pailebot “Menorquín” de 78 toneladas y patrón Jacinto León con 7 tripulantes, 9 pasajeros y un cargamento de salvado y esparto. Para Amberes ha sido despachada la polacra griega “Marigo” de 201 toneladas y capitán mr. Andrés Lupro con 10 tripulantes.

El 28 entraba el laúd “Africano”, de 49 toneladas, procedente de Ciutadella, patrón don Pablo Benejam, con 6 tripulantes y varios efectos junto a una partida de sillares de marés.

Entrada la noche se colocaba la nueva placa que identificaba como “Plaza de la República” la que hasta entonces había sido la Plaza de la Constitución (Pla de sa Parròquia). Un repique de campanas desde la parroquia de Santa María se hacía eco del acontecimiento y algún concierto improvisado se producía también. Una hoguera era encendida y poco después, con un nuevo repique de campanas, se daba por finalizado el acto conmemorativo.

En la noche del 31 fondeaba en aguas del puerto y procedente de Palma la goleta de la Marina de Guerra española “Prosperidad”, de 80 CV, artillada con dos cañones y con una dotación de 68 tripulantes al mando del TN Ricardo Pavía. Había cubierto el viaje en 17 horas. Entró, también, procedente de Swansea en 56 días de navegación la corbeta rusa “Dima” de 330 toneladas, capitán Colin y 13 tripulantes conduciendo un cargamento de carbón.

ABRIL 1873

A primera hora del 1 zarpaba la goleta “Prosperidad” tras haber embarcado en la misma todos los prisioneros carlistas que aún permanecían internados en La Mola para ser conducidos a Cádiz. Llegaba la balandra “Antonieta”, de 40 toneladas al mando de su patrón José Ortega, con procedencia de Barcelona. Llevaba a bordo 5 tripulantes y varios efectos. También lo haría el jabeque “Belisario”, de 109 toneladas, patrón Pedro Alemany con 7 tripulantes, 1 pasajero y diversos efectos. La corbeta sueca “Rande” llegaba procedente de Cardiff. Desplazaba 373 toneladas, su tripulación estaba compuesta por 12 hombres e iba al mando del capitán Mr. Oscadal. Era portador de un cargamento de carbón.

Motivado por los últimos acontecimientos y el estado de tensión que reinaba en las calles contra cualquier manifestación religiosa que intentara organizarse, el subgobernador de la isla, don José Felíu, recomendó se mantuvieran cerradas las iglesias y no se celebraran las tradicionales procesiones de Semana Santa. Además se pregonó por el nuncio de la Alcaldía que, según el Art. 158 del vigente Código Penal, se prohibía  hacer ninguna manifestación por la noche y que sería aplicado dicho artículo con todo rigor a todas aquellas personas que lo infringieran.

En la mañana del 9 una fuerte lluvia vino a caer sobre la isla. En la parte trasera de unos almacenes del Moll de Llevant caía por su efecto un peñasco del acantilado que destrozó parte del techo de tres de ellos, ocasionando graves daños al propietario don Bartolomé Sturla pues de las embarcaciones que tenía construidas y guardaba en su interior, 3 de ellas resultaron totalmente destrozadas. A pesar de que en dichos almacenes y por causa de la lluvia se habían resguardado varios transeúntes, la fortuna haría que no ocurriera ninguna desgracia personal.

Durante la mañana del 21 se hacía a la mar rumbo a Marsella, el jabeque español “Segundo Belisario” en el cual serían embarcadas unas 300.000 naranjas.

El 24 se anunciaba en la prensa la próxima salida con rumbo a puertos argentinos del pailebot español “Joven Africano”, al mando del capitán don Bartolomé Maspoch, para lo cual admitía pasaje y carga. Desplazaba 63 toneladas y llevaba 7 tripulantes. Los acuerdos de embarque tanto de pasaje como de carga se llevarían a cabo en la calle del Cós de Gracia, número 38.

El 29 se hacía a la mar el “Joven Africano” portando 10 pasajeros, carga general y una partida de sillares.

MAYO 1873

Durante el transcurso de la tarde del 7 de mayo fondeaba, con procedencia de Barcelona, la corbeta de guerra de los E.E. U.U. “Shenandoah”, de 1.300 CV, artillado con 15 cañones y con una dotación a bordo de 230 hombres. Iba al mando del CN Mr. Clark H. Wells.

El 9 llegaba procedente de Cardiff en 28 días de navegación el bergantín inglés “Leon” de 160 toneladas portando un cargamento de carbón mineral. Con una tripulación de 6 hombres, iba al mando del capitán Mr. How.

Durante la tarde del 10 era botada una hermosa embarcación del tipo falua construida por el notable maestro de ribera local, don Antonio Mascaró con destino a la Sociedad de Regatas de Barcelona. La embarcación medía 8,09 metros de eslora, 1,95 de manga y 0,73 de puntal. La embarcación sería altamente elogiada por los numerosos entendidos y aficionados que se dieron cita para presenciar la botadura.

En la tarde del 14 los jefes y oficiales de la corbeta norteamericana asistieron a una audición del órgano de la parroquia de Santa María, de la que quedaron sumamente complacidos. Estuvieron acompañados por el vicecónsul de dicho país en Mahón don José Montanari.

El 27 fondeaba en aguas del Lazareto el bergantín “Prim”, que procedía de Pernanbuco y tenía que purgar cuarentena. Como tuvo que hacer víveres para el tiempo en que permaneciera guardando la misma, existieron varios comerciantes locales que no venían muy de acuerdo con el negocio que ello suponía para el fondista que existía en el citado establecimiento sanitario. Hacía ya tiempo en que se estaban llevando diversas gestiones con el Gobierno a fin de anular el privilegio del cual gozaba el citado fondista que obtenía el negocio de todos los barcos que se veían precisados a mantener las cuarentenas. Con ello, los barcos pagaban un precio más caro que si se servía desde la población que al mismo tiempo redundaría en el beneficio de numerosos comerciantes que así se veían privados de unos ingresos, en algunos casos, necesarios para garantizar el sustento de la familia que dependía de los mismos. El “Prim” estaba al mando del capitán don Agustín Curell, con 7 tripulantes y un cargamento de algodón. Desplazaba 176 toneladas y había cubierto el viaje en 55 días de navegación.

El 28 llegaba el laúd de 8 toneladas patroneado por don José Pons “5 Hermanos”. Iban a bordo 4 tripulantes y portaba un cargamento completo de cal viva. También lo haría el laúd “Los Amigos”, patrón don Miguel Melis y procedencia del mismo puerto. Iban a bordo 6 tripulantes, con un cargo de lana y otros efectos. También entró el “Providencia”, de Barcelona y al mando de su patrón don Francisco Landino. Portaba un cargo de aceite y lo tripulaban 5 hombres. El “Esperanza” entraba con procedencia Barcelona, patrón don Miguel Landino, 5 tripulantes, y un cargamento de azúcar y efectos varios.

El 31 era celebrada, tal y como se tenía por costumbre, la exposición por parte de los carniceros de la ciudad y en la plaza de la Pescadería, de las reses que habían adquirido y que iban a ser sacrificadas en el transcurso de los próximos meses para su venta. Los ejemplares que llamaron más la atención habían sido adquiridas en los predios Torre del Rey, Binixiquer d’en Pons, Biniarroca i Binissafúller. Debido a haber sido un año extraordinario en lluvias, todos los animales allí expuestos presentaban unas inmejorables características.

Transcurrida media tarde de este mismo día, fondeaba de arribada forzosa procedente de Cagliari en 3 días de navegación, la goleta a vapor austríaca “Vellebie” de 4 cañones y 230 CV. Su comandante era el TN. G. Koll y su dotación la formaban 125 tripulantes. También entraba procedente de Pernanbuco el bergantín-goleta español “Pelayo”, de 263 toneladas. Iba al mando del capitán don José Garriga, con 11 tripulantes.

JUNIO 1873

En la tarde del 4 de junio una considerable multitud se apresuraba a ocupar los miradores o bajaba al puerto. Se trataba de miembros del partido republicano que querían despedir al diputado electo por Menorca don Teodoro Ládico y Font, quien tenía que embarcar a bordo del “Mahonés”. Viajaba a Palma para asistir al Congreso. Le acompañaron hasta el Moll des Vapors las diferentes autoridades militar, civil y popular, así como presidentes y afiliados a los clubes republicanos precedidos de una música del país, con la banda de tambores y cornetas de la guarnición de esta plaza. Asomado en uno de los alerones del puente del vapor, dirigió un breve discurso a todos los reunidos que aplaudieron fervorosamente al orador al finalizar el mismo.

En la tarde del 6 llegaba a bordo del vapor “Menorca” el gobernador civil de Baleares don Eusebio Pascual a quien acompañaban diversos diputados. Fue recibido a pie de muelle por las autoridades locales a quienes acompañaban la banda de tambores y cornetas del del Batallón de Soria que guarnecía esta plaza, que estaban apostados frente al desembarcadero. La concurrencia pública en el muelle fue más bien escasa, aunque no la apostada en los miradores.

El 6 y procedente de Barcelona y Pernanbuco en 68 días, entraba la corbeta “Rosa y Carmen”, de 402 toneladas y capitán don Eduardo Pla y uns tripulación de 13 hombres. Portaba un cargamento de algodón. De Cardiff lo hacía en 27 días el bergantín-goleta de pabellón inglés “Emily”, de 177 toneladas y capitán mr. Farquer con 7 tripulantes y carga de carbón. También entraría en este mismo día con procedencia de Buenos Aires en 76 días de navegación la polacra-goleta “Joven Adela”, de 150 toneladas y capitán don Antonio C., con 9 tripulantes y un cargamento de cueros.

El 7 era despachado con destino Palma el bergantín-goleta “Pelayo”, de 263 toneladas y capitán don José Garriga y 18 tripulantes. También sería despachado con el mismo destino el jabeque “Esperanza”, de 41 toneladas al mando del patrón don Miguel Landino. Portaba una tripulación de 5 hombres y había embarcado 3 pasajeros y un cargo de ganado y efectos varios.

A las doce y media del 9 un repique general de campanas que anunciaba a la población la proclamación de la República Federal. No tardó en formarse en la Plaza de la República (Pla de sa Parròquia) un gran número de personal que vitoreaban y aplaudían la formación de este sistema de gobierno. A los pocos minutos eran varios los grupos que portaban banderas y estandartes de todos los colores y alusivos al acontecimiento, dedicándose seguidamente a recorrer varias calles y plazas de la población. Por la tarde sería ya la banda de tambores y cornetas del Batallón de Soria quienes harían lo mismo. El ayuntamiento y para celebrar la efemérides, acordó que los vecinos iluminaran los frontis de sus casas durante tres noches.

Desde la jornada anterior se habían estado preparando los salones del ayuntamiento para organizar diversos actos protocolarios, mientras por las calles del casco antiguo continuaban los grupos de gentes ávidos de noticias. Ese día había tenido lugar en las Cortes de Madrid la votación en que se proclamaría dicha República con un resultado de 210 votos a favor y tan sólo 2 en contra.

Durante los días 9 al 12 se celebraron diversos festejos en la población con motivo de la proclamación de la República: iluminación general, música, manifestaciones de clubes y tropa, colocación del llamado Árbol de la Libertad, interpretación de himnos patrióticos, serenatas, etc…calles adornadas, infinidad de banderas y fotos por doquier de los héroes del momento: sres. Figueras, Castelar, etc… En la Plaza de la República y bajo la placa que ostentaba el nombre, un grupo de músicos dirigidos por don Juan Riudavets, interpretaron diversas piezas, aunque al parecer no resultarían del todo audibles debido al intempestivo ruido de un bombo y un tambor. El edificio municipal aparecía, también, hermoso, iluminado y en todos sus balcones se habían colocado diversas colgaduras.

Durante los días 10 y 11 una barca de pesca con base en Mahón lograba capturar un total de 700 servias que serían puestas rápidamente a la venta. El mismo día 10 entraba procedente de Pernanbuco en 53 días, el bergantín-goleta “Roger de Flor”, de 195 toneladas y capitán don Juan Casasnovas. Portaba una tripulación de 11 hombres y un cargamento de algodón.

El 11 de junio zarpaba con rumbo a Almería la goleta inglesa “Emily” en lastre. Desplazaba 131 toneladas e iba al mando del capitán mr. W. Morgan, con 6 tripulantes.

El 12 entraba el laúd “Virgen del Rosario”, de 17 toneladas y patroneado por don Jaime Bosch. Portaba 6 tripulantes, 1 pasajero y un cargamento de yeso.

El 14 entraba con procedencia Cardiff en 26 días de navegación el bergantín de pabellón inglés “Clara Luísa” de 155 toneladas y capitán mr. Climat. Portaba 7 tripulantes y un cargamento de carbón mineral.

El 18 se permanecía a la espera del vapor de guerra “San Antonio” a bordo del cual tenía que ser embarcado el 1er. Batallón del Regimiento de Infantería de Soria que se hallaba de guarnición en Menorca a fin de ser trasladado a Valencia.

También se anunciaba la llegada de un crucero turístico a bordo del vapor francés “Natalie” que zarparía desde Argel para Maó el 22 de este mes, teniendo previsto el regreso al puerto de origen para el 26 o 27. El precio del pasaje se había estipulado en 26 reales de vellón en cubierta. Admitía pasaje y carga y lo despachaba don J. Benejam con oficina montada en la calle de la Iglesia, núm. 4.

A la una de la madrugada del 19 fondeaba el vapor de guerra “San Antonio” procedente de Valencia y Palma. Tras embarcar al Batallón de Infantería de Soria, volvía a hacerse a la mar rumbo a Valencia desde donde continuarían hacia Madrid. Se despidieron de la población desde los cuarteles hasta llegar al muelle y embarcar, momento en que recibirían atronadores aplausos. Les acompañó durante el trayecto una banda de música formada por diversos ad¡ficionados precediendo a éstos tres estandartes de color encarnado portados por artilleros. El “San Antonio” artillaba 2 cañones y disponía de una máquina de 90 CV, 85 tripulantes como dotación y estaba al mando del comandante don Enrique Trujillo y Sanz.

En el transcurso de la mañana del 26 varios operarios estaban adecuando el varadero para que pudiera ser subido el vapor “Menorca” con el fin de que se le pudiera reconocer el casco, lo que tendría lugar sobre las siete de la tarde.

La fábrica ubicada en Calafiguera La Industrial Mahonesa comenzaba a tener nuevos problemas con su plantilla de trabajadores al solicitarles un nuevo aumento de salario. Así lo habrían comunicado al administrador quien respondió que trasladaría su petición al Consejo de Administración de la empresa. El 23 era día de pago y, al mediodía, tras haber cobrado sus emolumentos, muchos de los trabajadores no volvían a incorporarse a sus puestos de trabajo ya que, al parecer, no habría habido aumento alguno. La noticia alarmó y llenó de inquietud a buena parte de la población pues eran unos momentos en que no había trabajo y la empresa contratante estaba pasando, también, por diversos apuros.

Consecuencia del cambio de régimen en el país, se estaban viendo diversos cambios tanto en el estamento militar y de guarnición, así como de puestos y cargos de índole oficial. En la nómina del Lazareto fueron declarados cesantes numerosos celadores del mismo y de la isleta de Sa Quarantena. Anteriormente lo fueron el patrón y el marinero de la falua de Sanidad, así como el celador de Calesfonts.

El 26 continuaban en huelga aún, algunos trabajadores de La Industrial Mahonesa. Habían publicado un manifiesto en el que hacían constar sus reivindicaciones y se habían apostado en la carretera de Es Castell y el muelle de Calafiguera para impedir que otros trabajadores acudieran a sus puestos de trabajo.

El 29 era jornada de fiesta para los pescadores y gentes de mar: en honor a Sant Pere se había organizado una regata de embarcaciones menores, mientras que frente al Paseo de la Alameda y a bordo de la goleta “Rayo”, el tradicional “capellet”.

JULIO 1873

El 2 de julio el personal huelguista de la plantilla de La Industrial Mahonesa se reincorporaba finalmente a sus puestos de trabajo.

En la tarde del 5 eran desembarcadas de la cubierta del laúd “Pepita” dos grandes piezas de mármol de 125 quintales de peso cada una que tenían que ser empleadas en la construcción del panteón destinado al difunto dr. Saura. El laúd procedía de Barcelona, desplazaba 39 toneladas, llevaba 5 tripulantes, 3 pasajeros y otra partida de carga general. Iba al mando del patrón don Jaime Pons y había completado el viaje en 6 días de navegación.

El 8 llegaba procedente de Nueva Orleans en 72 días de navegación el bergantín “María”, de 186 toneladas, 14 tripulantes a las órdenes del capitán don Pablo Sust. Transportaba una partida de duelas y cueros.

De Pernanbuco en 64 días, lo hacía el mismo día el bergantín-goleta ·Belisario”, de 170 toneladas y 12 tripulantes al mando del capitán don P. Alcina. Iba en lastre. De Río de Janeiro en 77 días lo haría el “Urania”, bergantín de 220 toneladas, con 12 tripulantes al mando de su capitán don José Font.

Para Argel, cargado de diversos efectos y una partida de sillería de marés, se hacía a la mar el mismo día al mando de su patrón don Diego Caules, la tartana “San José”. Desplazaba 58 toneladas, llevaba 7 tripulantes y embarcaron 24 pasajeros.

Durante la mañana del 13 fondeaba, procedente de Palermo con 4 días de navegación, el vapor de guerra inglés “Rapit” al mando del CF mr. Víctor A. Montagu. Estaba artillado con 3 cañones, propulsado por una máquina de 150 CV y su dotación la componían 125 hombres.

Por estas fechas prestaba sus servicios un laúd-correo enlazando los puertos de Alcúdia y Ciutadella denominado “Formentó”. Se le conocía popularmente en los anales de ambos puertos como es correuet.

El 26 entraba procedente de Laguna de Términos en 93 días de navegación el bergantín-goleta “San Pruno”, de 246 toneladas y capitán don Jaime Lloret, con 10 tripulantes y un cargamento de palotinto.

El 28 zarpaba rumbo a Barcelona el bergantín-goleta “Puerto Cabello”, de 160 toneladas, 11 tripulantes y capitán don José Beltrán. Para el mismo puerto lo haría la corbeta “Constancia”, de 304 toneladas, 12 tripulantes y capitán don José Carrán. Portaba un cargamento de duelas. Para Argel lo haría el el pailebot “Menorquín”, 79 toneladas, 6 tripulantes y patrón don Jacinto León. Viajaban en el mismo 33 pasajeros y portaba un cargamento de efectos varios y sillares de marés. Para Barcelona saldría la corbeta “Unión”, de 480 toneladas, 14 tripulantes y capitán don Francisco Sarriá. Y para Tarragona portando un cargamento de duelas se haría a la mar la barca italiana “Pascualino”, de 418 toneladas, 11 tripulantes y capitán sig. Edoardo Carace.

AGOSTO 1873

En el transcurso de la tarde del 4 de agosto fondeaba en este puerto la goleta de guerra “Prosperidad”, de apostadero en Palma que venía dispuesta a embarcar 20.000 sacos de los que se hallaban depositados en la fortaleza de la Mola para ser transportadas a la Península con objeto de ser empleados para formar baterías.

El 7 y con procedencia de La Habana en viaje de 54 días, entraba la corbeta “Isabel”, de 412 toneladas y 17 tripulantes, al mando del capitán don José Fontradona. Portaba un cargamento de azúcar y palotinto.

De un momento a otro se esperaba la entrada del jabeque “Esperanza”, de esta matrícula y patroneado por don Miguel Landino procedente de Palma. Conducía a bordo varios mozos pertenecientes a la reserva que volvían a sus domicilios.

El 25 entraba con procedencia de la Bahía de Santos en 104 días de navegación, la polacra-goleta “Vestal”, de 113 toneladas y 10 tripulantes al mando del capitán don Pantaleón Martí. Era portador de un cargamento de algodón.

El 27 y con procedencia de Puerto Cabello en 60 días de navegación, llegaba la balandra “Vid”, de 115 toneladas, 7 tripulantes y mando del capitán don Francisco Sentí. Portaba un cargamento de algodón.

El 28, de Bahía de Santos y 98 días de naveganción entraba en este puerto la polacra-goleta “Antonieta”, de 120 toneladas, 10 tripulantes, 1 pasajero y cargo de algodón. Navegaba al mando del capitán don Joaquín Roches.

Finalizando el mes de agosto se venía insistiendo sobre el peligro que existía en la Costa des Muret y los almacenes emplazados cerca del depósito de los vapores-correo. Al parecer, de la situación que se observaba se encontraban los mismos, hacía presagiar que con los primeros aguaceros de septiembre se derrumbarían los mismos. Era algo que podía provocar desgracias personales, sobre todo en la zona en contacto directo con dicha cuesta.

El 29 llegaba el laúd “Pepita” en 5 días de navegación. De 39 toneladas y 6 tripulantes, iba al mando del patrón don Jaime Pons. Portaba varios efectos.

De Ciutadella y en 2 días, lo hacía la balandra “Vigilante”, de 27 toneladas, patrón don José Fedelich. Llevaba 4 tripulantes y era portador de un cargamento de trigo y varios efectos.

Despachada para Denia lo sería la corbeta de pabellón de E.E. U.U. “Soud”, de 345 toneladas, 10 tripulantes, 3 pasajeros y capitán mr. J. Wilson. Iba en lastre.

Por último y procedente de Nueva Orleans, en 115 días de navegación llegaba la corbeta española “Villa de Comillas”, de 342 toneladas, 16 tripulantes y portador de un cargo de duelas, al mando del capitán don Juan Quiñones.

El 30 y procedente de Cienfuegos entraba la corbeta “Císcar”. Había culminado su viaje en 57 días de navegación. Desplazaba 306 toneladas, llevaba 14 tripulantes y su capitán era don Antonio Moragues. Era portador de un cargamento de azúcar a bordo.

El comandante de Marina por estas fechas era don J. Cardona y Netto.

SEPTIEMBRE 1873

El 2 de septiembre se hacía a la mar con rumbo a Barcelona el vapor de pabellón alemás “Messina” con un cargo de efectos varios. Desplazaba 687 toneladas, llevaba 22 tripulantes y su capitán era Mr. J. H. Feudt.

Para el mismo puerto lo hacía el pailebot “Galgo”, de 41 toneladas, 7 tripulantes y patrón don Pedro Vanrell.

También lo haría la corbeta “Resolución”, de 347 toneladas, capitán don José Rodón. Llevaba 12 tripulantes y un transporte de duelas y alquitrán.

Por estas fechas finalizaba la estancia en el dique de Barcelona el vapor “Mahonés”, donde había sido sometido a un importante recorrido general.

El 8 llegaba a este puerto el “Mahonés” con diversas sacas de correspondencia, aunque sin carga ni pasaje. Habían finalizado, pues, los importantes trabajos de reparación llevados a cabo en su casco de hierro, máquina y otras instalaciones. En el transcurso de los mismos se le había sustituido una caldera completa. Ésta había sido instalada una vez nuevamente a flote. Consecuencia de ello llegaba con parte de su cubierta sin calafatear ni ajustar la tablazón de la misma, sin obras muertas ni trancaniles en el alcázar, desforrados interiores desde la proa hasta la popa y desmontadas ambas cámaras, cocina y aljibe. Se daba por supuesto que todos estos trabajos serían finalizados en este puerto. Y así fue: los operarios de la empresa Tudurí Hermanos se hacían cargo de los mismos calculándose una duración de un tiempo no inferior a dos semanas debido a lo mucho que restaba por hacer. Y, a pesar de ello, se daba también por supuesto que una vez finalizados, viajarían a bordo otro tanto varios operarios para rematar diversos trabajos esenciales.

El 15 entraba procedente de Palma en 3 días el laúd “San Jaime” de 33 toneladas y patrón don Salvador Covas. Iban a bordo 3 tripulantes, 1 pasajero y y un cargo de yeso y efectos.

De Génova en 8 días lo hacía el bergantín-goleta “Sirena”, de 122 toneladas, 8 tripulantes y su capitán don José Rojo. Iba en lastre. Del mismo puerto el también bergantín-goleta de 300 toneladas “Antonia”, capitán don Sebastián Bonet. Portaba 11 tripulantes y un cargo de duelas.

De Mobila en 75 días lo hacía el pailebot “Antonia” de 148 toneladas. Su capitán era don Miguel Leónidas y portaba a bordo 8 tripulantes y un cargamento de duelas y madera.

De Génova, en 7 días la corbeta “Magdalena”, de 232 toneladas, capitán don José Jotarra, con 11 tripulantes, 2 pasajeros y lastre.

Por último y para Pollensa zarparon el laúd “San Jaime”, de 33 toneladas y en lastre y para Vigo la goleta “Sirena” también en lastre.

El 16 entraga con procedencia Génova en 8 días, el bergantín-goleta inglés “Albiem”, de 219 toneladas, 6 tripulantes y lastre, capitán Mr. Williams.

Del mismo puerto lo hacía el bergantín-goleta “Estrella”, de 72 toneladas, 7 tripulantes y lastre. Su capitán era don José Ventura Rodríguez.

El 17 zarpaba hacia Barcelona con una cargo de palotinto la polacra-goleta “María Teresa”, de 235 toneladas, 11 tripulantes y capitán don Esteban Parés.

El 18, con extraña y no poca indignación por parte de la tripulación como del pasaje, el vapor “Menorca” fue obligado a su llegada a Barcelona a quedar incomunicado tras ser ordenado su capitán a izar la bandera de cuarentena. Seguidamente se presentaba a bordo un gran número de vigilantes del Orden Público y carabineros, para proceder a un escrupuloso reconocimiento tanto del buque como de sus equipajes que duraría varias horas hasta que cerca ya el mediodía se le concedía la libre plática. Poco después se sabría que todo ello era debido a un dictamen del Gobierno de la República ordenando se ejerciera un severo control sobre los buques procedentes de Baleares a fin de evitar fueran portadores de armas.

Este mismo día y desde el puerto mahonés zarpaba rumbo a Valencia, con alquitrán y efectos varios el bergantín-goleta “Tremp”, de 154 toneladas, con 11 tripulantes y al mando del capitán don Marcos Marí.

Para Barcelona lo hacía con un cargamento de sal la balandra “Virgen del Carmen”, de 31 toneladas, 5 tripulantes y patrón don Gabriel Marsal. Para el mismo puerto y en lastre lo hacía la polacra-goleta italiana “Lorenzo Valerio”, de 238 toneladas, con 10 tripulantes y mando del capitán sig. Agustin Fioretti. Para Denia lo hacía en lastre el bergantín con pabellón de los EE. UU. “Fanny”, de 365 toneladas, capitán Mr. William Smith y 8 tripulantes.

Este mismo día, también, entraba con procedencia de Marsella en un día el vapor francés “Ville de Brest”, de 420 toneladas, con 21 tripulantes, 10 pasajeros y un cargamento de hierro. Iba al mando del capitán Mr. Roso.

A última hora entraba procedente de Havre de Gracia lo hacía en 26 días la polacra-goleta “Ampurdanesa”, de 126 toneladas y capitán don Francisco Lorenza. Venía en lastre y portaba 9 tripulantes.

El 19 era despachado para Barcelona con un cargamento de palotinto el bergantín “General Urquiz”, de 244 toneladas, 11 tripulantes y 1 pasajero, al mando del capitán don Salvador Poter.

Durante la mañana del 20, un anuncio del ayuntamiento notificaba a la población que a partir del 1 de octubre próximo regiría en el municipio únicamente el Sistema Métrico Decimal.

Durante estos últimos días se estaban llevando a cabo los trabajos de preparación en el varadero de la cuna para recibir al vapor “Mahonés”. Mucha gente dudaba que pudiera ser puesto a punto en los próximos días. Poco después se sabría que iba a ser subido para recibir una segunda mano de betún sobre la que le fuera puesta precipitadamente en Barcelona. Ello se llevaría a cabo tras la limpieza de la suciedad adherida en las últimas semanas en que, estando reparado, permaneció inmovilizado a flote a la espera de recibir la nueva caldera. También se encontraban muy atrasados los trabajos de carpintería, pero se aceleraron las partidas necesarias para poder navegar y así entraría en servicio el primero de octubre. Estaba previsto que a bordo se embarcasen los operarios necesarios junto al maestro de ribera don Gerónimo Tudurí durante los 5 días de permanencia en Palma y los 2 en Maó y así terminar definitivamente con todos estos trabajos.

El 26 sería despachado para Valencia el vapor inglés “Minerva”, de 496 toneladas, capitán Mr. John Gooderen, con 21 tripulantes y cargo de varios efectos. Para Eivissa y en lastre sería despachada la barca de EE. UU. “Sadahoc”, de 52 toneladas, 10 tripulantes y 1 pasajero. Iba al mando del capitán Mr. Francis Geyer.

El 30 y procedente de Génova en 8 días entraba el bergantín-goleta de EE. UU. “Clara”, de 403 toneladas y capitán Mr. Som. Iba en lastre y portaba 8 tripulantes. De Livorno entraba la corbeta “Edoardo” en 8 días. Desplazaba 260 toneladas y portaba a bordo 12 tripulantes, 1 pasajero y un cargamento de ladrillos. Su capitán era sig. Ambrosio Carraoni. De Génova también y en 9 días entraba la corbeta de EE. UU. “Orchilla”, de 339 toneladas, con 11 tripulantes, 1 pasajero y en lastre. Su capitán, Mr. Snaff. De Argel en 3 días, entraba el laúd “Africano”, de 79 toneladas, patrón don Cristóbal Serra y 10 tripulantes, 8 pasajeros y un cargamento de esparto. De Santa Pola en 21 días entraba la goleta “Rayo”, de 105 toneladas, capitán don José Gelabert, con 7 tripulantes y un cargamento de legumbres y varios efectos. Para Málaga sería despachado el bergantín-goleta italiano “Monte Bello”, de 79 toneladas, con 7 tripulantes y un cargamento de carbón. Su capitán era el sig. Jaime Sirrelli.

OCTUBRE 1873

El 1 de octubre, el comandante de Marina don J. Cardona y Netto publicaba un bando recordando a los pescadores la legislación vigente en materia de pesca que afectaba al puerto de Maó, en que no estaba permitido pescar en la modalidad conocida como “a la encesa” (con hoguera), bajo pena de 133 reales de vellón. Tampoco se podía batir o palear el agua so pena de 66 reales de vellón, ni tampoco con embarcación en la zona conocida como “sa reserva”, en que únicamente estaba permitida la caña y el volantín desde tierra firme. En todos los casos se confiscaría así mismo, la pesca obtenida.

Con esta misma fecha llegaba procedente de Argel en dos días el pailebot “Menorquín”, de 79 toneladas y patrón don Jacinto León. La tripulaban 6 hombres y viajaban a bordo 12 pasajeros portando también un cargamento de carbón y especias. De Civittavechia en 2 días lo hacía la polacra-goleta italiana “Nueva Catalina”, de 85 toneladas y capitán don José Expósito, portando a bordo 10 tripulantes y un cargo de carbón.

El 2, de Castell de Mar y en 13 días, llegaba el bergantín italiano “Liverpool Packet”, de 184 toneladas y capitán don José Costa, con 10 tripulantes y un cargo de duelas. De Génova en 20 días la corbeta “Bluebird”, de 392 toneladas, capitán Mr. S. Spicer, con 9 tripulantes y lastre. De Palma en dos dúas lo hacía el laúd “Leonor”, de 16 toneladas, patrón don Rafael Covas y 6 tripulantes, con un cargamento de trigo. De Eivissa en 4 días entraba el laúd “Ángela”, de 22 toneladas, patrón don José Martorell. Llevaba una dotación de 5 tripulantes, viajaban 20 pasajeros y portaba un cargamento de algarrobas.

El 3 era despachada en lastre para Palma la goleta “San José”, de 121 toneladas, capitán don Benito Barceló y 9 tripulantes. Para Pollença zarpaba el laúd “Leonor”. Para Argel, conduciendo un cargamento de sillares de marés y otros efectos, el pailebot “Joven Africano”, de 63 toneladas y 7 tripulantes al mando de su patrón don Bartolomé Maspoch.

Desde hacía tiempo circulaban diversos rumores de que navegaban por el Mediterráneo occidental una serie de barcos tripulados por insurrectos (que algunos denominaban piratas) los cuales desembarcaban en según que puertos dispuestos a practicar el pillaje. Tales buques eran las fragatas “Tetuán”, “Numancia”, “Méndez Núñez” y “Fernando el Católico”. De hecho habían sucedido algunos casos en la costa sur andaluza y no hacía mucho, al paso de una embarcación francesa, frente a la bocana hacia el rumbo N, se dijo que se trataba de la fragata de guerra “Numancia”, tripulada por un grupo de dichos individuos. En consecuencia, en la mañana del 4 de octubre se reunieron en el ayuntamiento todas autoridades locales a fin de ser adoptadas todas las medidas necesarias y realizar los preparativos efectiva en el caso de que se presentase en el puerto cualquiera de estos buques insurrectos. Allí se encontraban el brigadier gobernador Militar de la isla, el subgobernador Civil, el alcalde Popular, el comandante de Marina, el juez de Primera Instancia, el diputado provincial, concejales y numeroso público de todos los estamentos sociales. El gobernador Militar anunció a los presentes que disponía de noticias fidedignas de que los buques insurrectos se dirigían hacia las Islas Baleares. Que estaba dispuesto con las fuerzas del Ejército y el entusiasmo del pueblo a resistir cualquier tentativa imitando el ejemplo dado en Almería y Alicante. Que la guarnición de la Mola estaba trabajando activamente para mejorar las defensas de la bocana del puerto, que en la ciudad existían 8 cañones de montaña con munición suficiente y que se abriría un alistamiento de voluntarios entre todas las personas de 18 a 45 años que quisieran defender la población. Seguidamente sería el alcalde quien tomaría la palabra arengando a la población y llamando a todos los hombres honrados a participar en la defensa de la población, añadiendo que los que no supieran o pudieran manejar armas de fuego, servirían así como también las mujeres y niños para hacer cartuchos, transportar efectos y construir barricadas. Don Jaime Moncada y Soler llamó la atención sobre la limitación en la edad, esperando se admitieran igualmente a los mayores que se ofrecieran como voluntarios en cuyo caso pedía la honra de ser el primero de la lista. El concejal, don José Páez, como oficial retirado, se ofreció para ocupar el puesto de más peligro para perder en él la vida, si era necesario en defensa de la ciudad. Inmediatamente se abría la lista y muchos serían los que se apuntaran voluntarios, solicitando armas quienes no disponían de ellas. Si había personas que las tenían y no las prestaban para tan noble causa debían de ser castigados quienes obraran de tal manera. En la reunión también se dijo que en la mañana anterior, día 3, se había sabido que varios barcos habían salido con rumbo a Baleares. Se organizaron 3 batallones de voluntarios: el primero acogería a los ciudadanos de entre 18-45 años; el segundo, jóvenes menores de 18 años, mientras que, el tercero, acogería a los veteranos mayores de 45. Se dividió la población y sus aledaños hasta el mar en tres líneas de defensa. La primera estaría a las órdenes del general don Victorino Hédiger, ayudante del Comandante don Carlos Cresta y tenientes don Tomás Tormo y don Juan Perelló (desde el Castillo de San Felipe hasta Sant Lluís). La segunda, a las órdenes del coronel don José Rodríguez Trelles, ayudado por el teniente coronel sr. Wirtz, comandante don Juan Miras y el capitán don Eusebio Lafuente (desde la parte alta del puerto en La Industrial Mahonesa, protegiendo Calafiguera, Camí Verd y fachada derecha del Cementerio). La tercera a las órdenes del coronel don Miguel Ferradas, ayudado por el comandante don José Sapiña y los capitanes don Juan Rejas, don Pascasio Nogales y don Gumersindo Ramis. Comprendía la población y todos los caseríos y terrenos inmediatos, cubriendo al propio tiempo la retaguardia de las dos anteriores y el centro. La autoridad Militar tenía que designar el número de piezas de artillería a montaña que tenía que tener cada batallón, así como la fuerza de la Guardia Civil y Carabineros destinados a los mismos. El subgobernador Civil era don Antonio Blanes y López. En el supuesto de alarma, el primer batallón tenía que reunirse en la plaza del Carmen; el segundo en la de la República y, el tercero, en la Explanada. Otra medida, ésta tomada por el comandante de Marina, se refería a intentar frenar la entrada mediante la colocación de redes de defensa. Para ello solicitó a los pescadores y propietarios que dispusieran de este tipo de aparejos que estuvieran deteriorados o útiles, lo manifestaran con toda urgencia a la Comandancia, expresando cantidad en metros y precio que se pedía por ellas. Finalmente los buques insurrectos continuaron su navegación rumbo a puertos alicantinos. Cartagena continuaba sublevada, por lo que el Gobierno ordenó se hiciera a la mar a la escuadra española desde Algeciras dirigida por el almirante Lobo con rumbo a Cartagena, esperando poder reconquistar en el más breve plazo aquella plaza y reducir todos los insurrectos.

A última hora de la tarde del 5 fondeaba un yate inglés en este puerto de nombre “Palatine”, de 450 toneladas y capitán Mr. E. Brown. Iban a bordo 27 tripulantes como dotación y viajaban 6 pasajeros. Llamaba la atención que estuviera artillado con 4 cañones. Su máquina era de 60CV y su procedencia, Valencia.

El 6 los pasajeros del yate asistieron a una audición del órgano de la parroquia de Santa María y, el 7, pasado el mediodía levaba anclas y zarpaba rumbo a la isla de Malta.

El 6, y a raíz de diversas actuaciones del todo ilegales que se estaban llevando a cabo en este puerto, el comandante de Marina se veía obligado a recordar el Art. núm. 30 de las Ordenanzas Generales de la Armada en el título correspondiente a la policía de los puertos que decía lo siguiente: “Habiendo Prácticos de nombramiento y correspondiendo a ellos exclusivamente ejercer de tales para la entrada y salida de las embarcaciones mercantes nacionales  y de Guerra o mercantes extranjeros que los necesiten, multándose al patrón u hombre de mar que se introdujese a dirigir los buques en una cantidad igual al honorario de arancel a más de la pérdida de éste, y aplicándose uno y otro a los Prácticos. Si por faltas de éstos, alguno de los hombres de mar autorizados practicasen algún buque en su entrada, le correspondería la mitad del arancel si lo conduce hasta dentro de las boyas él y todo si lo practicase hasta el fondeadero que le estuviese señalado, pero tanto en uno como en otro caso tan luego se presente el Práctico de nombramiento corresponderá a éste la dirección del bajel”.

Por estas fechas el Juez de Primera Instancia era don Rafael Blasco y Moreno y el brigadier gobernador Militar, don Joaquín de Souza.

En la mañana del 10 llegaba el vapor “Menorca” tras zarpar de Alcúdia con retraso debido a los últimos temporales que le habían alterado la totalidad de los horarios de su programación. En la noche del 8, en navegación desde Barcelona a puerto mencionado fue sorprendido por tan recio temporal que se llegó al extremo de quedar paralizada su máquina de resultas de un imponente golpe de mar que saltó por el costado de babor.

El 11 salía rumbo a Barcelona la polacra “Cataluña”, de 190 toneladas, 11 tripulantes y conduciendo un cargamento de azúcar. El capitán era don Gerónimo Pagés. Para el mismo puerto lo hacía el bergantín-goleta italiano “Roberto”, de 138 toneladas, 10 tripulantes y capitán don José Expósito. Para Vilanova y la Geltrú con duelas lo hacía el bergantín italiano “Liverpool Packet”. Con destino a Málaga lo hacía el vapor francés “Ville de Cadiz”, de 497 toneladas, con 24 tripulantes, 13 pasajeros y capitán Mr. Francisco de Hauce. Para Barcelona lo haría el bergantín “Tercer Barceló”, de 287 toneladas, 14 tripulantes y su capitán don Mariano Fontrodona. También lo haría en lastre y destino Málaga la corbeta inglesa “Bluebird”, capitán Mr. S. Spicer.

El 21 se sabría que a pesar de los esfuerzos del almirante Lobo en reducir a la flota salida desde el puerto de Cartagena, no lograría su objetivo. Tras conseguir salir del puerto había navegado hasta posicionarse frente al puerto de El Grao (Valencia), donde se dedicaban a saquear a cuantos barcos navegaban por la zona. El miedo había vuelto a cundir en las islas pues se temía una incursión de las mismas en éstas. El gobernador Militar daba cuenta del número de escopetas que habían sido declaradas (450) que precisamente no coincidía con sus datos de aficionados menorquines a la caza. Por ello rogaba fueran declaradas todas las armas puesto que, de declararse el estado de guerra, ordenaría fueran localizadas todas las que se encontraban escondidas por sus propietarios, a los cuales sancionaría debidamente.

Durante los últimos días no llegaba correspondencia con procedencia de la Península puesto que los correos “Jaime I” y “Jaime II” no podían navegar hasta Valencia o Alicante puesto que podían encontrarse con las fragatas de los insurrectos. Se estaba intentando acceder al puerto de Alicante durante la noche aprovechando la falta de luz.

El 23 entraba procedente de Nueva Orleans y 58 días de navegación la corbeta española “Polar”, de 250 toneladas, 13 tripulantes y un cargamento de alquitrán y duelas. Capitán don Ramón Llobera. De Génova en tres días la polacra-goleta italiana “San Giovanni Battista”, de 89 toneladas, en lastre y con 10 tripulantes. Su capitán, sig. Minetti Gerolano. Del mismo puerto y en 10 días el bergatín italiano “Ermin”, de 353 toneladas, 11 tripulantes, pastas y lastre, capitán don Francisco Luña. También zarpó para Águilas en lastre el vapor de pabellón inglés “John Williamson”, de 805 toneladas y capitán don Antonio Purbis, con 23 tripulantes.

Por estas fechas se anunciaba la salida el próximo día 28 rumbo a Montevideo, con escala en Cádiz, del bergantín “Confido”, de 377 toneladas, para cuyo viaje admitiría pasaje. La información podría obtenerse en Es Castell, en la calle de la Iglesia, núm. 6. Zarpó en lastre y con 11 tripulantes al mando de su capitán don Francisco Salomone.

Durante la madrugada del 30 caía un fortísimo aguacero acompañado de fuertes ráfagas de viento. Con la amanecida se podían observar en las aguas del puerto sus consecuencias: mientras unos buques había partido sus amarras, otros se estaban golpeando contra el cantil del muelle, resultando hundidos numerosos botes de los que se hallaban amarrados. También en la Costa des Muret se habían producido varios derrumbamientos, dado su precario estado, cayendo parte del muro sobre el techo de los almacenes colindantes. Los almacenes núm. 52 y 55 eran propiedad de don Gregorio Femenías Riudavets, piloto de la Marina Mercante y de don Mateo Parpal Pons, maestro de ribera. Otro derribo fueron las escaleras y arco existentes en uno de los almacenes inmediatos al Depósito de los vapores correo.

El alcalde de Maó por estas fechas era don Francisco de A. Pons y Alcina.

Como consecuencia del último aguacero, los pescadores ubicados en la Albufera des Grau, tal y como tenían por costumbre, colocaron la pantena aprovechando la riada existente con lo que obtenían una importante captura de lisas que serían llevadas al mercado de pescados para su comercialización.

El 30 zarpaba con rumbo a Cádiz con un cargamento de cascos vacíos el bergantín-goleta italiano “Erminia P”, de 353 toneladas, capitán sig. Thomas Gigliana con 11 tripulantes. Para Gibraltar y con un cargo de tabaco la goleta alemana “Sophia Catharina”, de 82 toneladas, capitán Mr. G. Viers con 4 tripulantes. Para Palma con cueros y diversos efectos el pailebot español “Nicolás”, de 185 toneladas, 11 tripulantes y su patrón don Miguel Prats. Para Barcelona y con un cargamento de algodón salía el bergantín español “Nuevo Vigilante”, de 202 toneladas, 11 tripulantes y su capitán don José Mirambell.

NOVIEMBRE 1873

El 1 de noviembre entraba procedente de Génova en 4 días la corbeta española “Ángela”, de 285 toneladas y capitán don José Lluch. Llevaba a bordo 13 tripulantes, 1 pasajero y un cargamento de palotinto y duelas. Del mismo puerto y en 4 días lo hacía la corbeta italiana “Carolina”, de 625 toneladas i capitán sig. Guglielmo N. Portaba 15 tripulantes, 16 pasajeros y lastre. También en 4 días la hacía la corbeta italiana “Lorenzo Cogoletto”, de 467 toneladas, capitán sig. F. Poggi, con 15 tripulantes, 13 pasajeros y lastre. De Génova en 15 días llegaba la goleta italiana “Providencia”, de 88 toneladas y capitán sig. Ustela Gatar, con 9 tripulantes y lastre. Del mismo puerto y en 12 días la goleta italiana “Elena”, de 817 toneladas, capitán sig. Francesco Docrati, con 17 tripulantes, 32 pasajeros y lastre. Y en 4 días de navegación entraba la corbeta italiana “Nueva Rosa”, de 538 toneladas, capitán sig. Pasquale Chigliazza, con 14 tripulantes, 10 pasajeros y lastre.

En el transcurso de la mañana del 2 se formaba un cap de fibló que arrancaba de su emplazamiento en tierra un bote situado en Calafiguera y lo tiró al mar, hundiéndose en pocos momentos sin que nadie pudiera averiguar su paradero. Se daba el caso de que las comunicaciones de la isla estaban interrumpidas desde hacía un par de días.

Esa misma mañana entraba procedente de Génova en 8 días el bergantín-goleta con pabellón de los EE. UU. “Luzziew Wirdem”, de 466 toneladas y capitán Mr. John Beatty, con 10 tripulantes y lastre. De Finlandia en 39 días la corbeta noruega “Bothnea”, de 624 toneladas, capitán Mr. S. B. Reymert, con 15 tripulantes y un cargamento de tablones. De Argel y en 24 días el pailebot español “Estrella”, de 63 toneladas, patrón don Antonio Monjo, con 9 tripulantes, 4 pasajeros y un cargo de esparto.

El 3 fue despachado con destino a Cartagena y en lastre el vapor inglés “Richmond”, de 676 toneladas, capitán Mr. John P. Edwards y 23 tripulantes y, para Barcelona la fragata noruega “Bothnea” con el resto de su carga tras haber descargado la partida destinada a este puerto.

El 10 y con el hecho de que las autoridades locales hubieran declarado la isla en estado de guerra debido al estado de rebeldía en que se encontraban diversas provincias, don Gregorio Villavicencio y Rosales, brigadier segundo cabo y capitán general interino de este distrito militar, publicaba un bando en el que, por el procedimiento de ordeno y mando, declaraba el estado de guerra en el distrito militar. En consecuencia los reos acusados de rebeldía y sedición serían juzgados por Consejo de Guerra, así como sus auxiliares, cómplices y encubridores. Del mismo modo serían perseguidos los que fueran autores de robo, incendio y destrucción de líneas telefónicas.

El 10 fue despachada para Barcelona con un cargamento de palotinto y alquitrán la corbeta española “Ángela” al mando de su capitán don José Lluch. Se encontraban a bordo los 13 tripulantes y el pasajero. Para Cádiz en lastre zarpó la corbeta italiana “Lorenzo Cogoletto” con la misma tripulación y pasaje llegados en su día. Para el mismo puerto e iguales condiciones zarparon la corbeta italiana “Carolina”, capitán sig. Guglielmo L. y la corbeta de igual pabellón “Nueva Rosa”, con su capitán sig. Pasquale Chigliazza.

El 11 zarpaba rumbo aTarragona y en lastre el bergantín-goleta de EE. UU. “Luzziew Wirdem” al mando de su capitán Mr. John Beatty. Para Alicante y en lastre la polacra italiana “Saora Famiglia”, capitán sig. Jaime Chieso y 8 tripulantes. Para Cádiz y en lastre, la goleta italiana “Elena”, patrón sig. Francesco Docratti.

Parece ser que durante un tiempo y en uno de los barcos “piratas” que tenían en vilo a esta zona del Mediterránea, figuraba entre la tripulación de uno de ellos y decíase que con un cargo muy importante don Simón Roca, un menorquín hijo de don Antonio Roca y Vinent. Tuvo que dirigir un escrito a su hermano, de profesión médico, para que desmintiera tales afirmaciones ya que su único empleo era en el ayuntamiento de Alicante a la vez que ejercía de secretario del Juzgado Municipal desde 1865. Tal aclaración la realizó en escrito fechado el 8 de noviembre en Alicante. Parece ser que entre las tripulaciones de los buques piratas existían dos sujetos que se apellidaban Roca, de ahí tales presunciones.

El 15 entraba procedente de Génova en 10 días la polacra-goleta italiana “San Juan Bautista”, capitán sig. Pochi Natali con 9 tripulantes y lastre. Del mismo puerto en 18 días la también polacra-goleta y misma nacionalidad “Nuestra Señora de la Fortuna”, capitán sig. Bautista Escubani”, con 8 tripulantes y lastre.

El 16, de Génova y en 5 días, entraba el bergantín italiano “Caprera”, capitán sig. Lorenzo Alzino, con 12 tripulantes, 14 pasajeros y lastre. De Cardiff en 21 días lo hacía el bergantín francés “Marie Amelie”, capitán Mr. Laton, con 8 tripulantes, 1 pasajero y cargo de carbón. De Río de Janeiro y en 60 días, el bergantín español “Chile”, capitán don Buenaventura Alzina, con 11 tripulantes y lastre.

El 17 fue despachado para Barcelona con un cargo de efectos varios el laúd español “Pepita”, patrón don Miguel Pons y 5 tripulantes. Para Palma con legumbres y efectos varios, el laúd español “Republicano”, patrón don Francisco Sitges con 5 tripulantes.

El 20 se entregaban en la pescadería local las nuevas pesas y medidas adecuadas al Sistema Métrico Decimal que debían de comenzar a regir en la isla el próximo 1 de diciembre de modo definitivo.

El gobernador Militar de la isla don Joaquín de Souza presentaba la dimisión de su cargo a sus superiores debido a las malas relaciones que mantenía con el consistorio local. Éste había solicitado, a su vez, que fuera cesado por ordenar una carga a su escolta de caballería para disparar a la muchedumbre que se había reunido para dispensar una cencerrada a dos civiles, él, viudo de 80 años y ella, soltera de unos 40 que había decidido contraer matrimonio. El alcalde había conseguido de algunos concejales (no fueron todos) la firma de la solicitud atribuyendo a que la cencerrada era una costumbre cuando los contrayentes eran de una edad avanzada que daba al paso de contraer matrimonio un carácter a todas luces ridículo. La actitud del gobernador, que estaba dirigido a que los contrayentes pudieran celebrar el acto con toda libertad, sería calificado de “abuso de autoridad muy frecuente en los ominosos tiempos de los Borbones, pero que no tenían justificación ni excusa de ninguna clase cuando rige los destinos de la patria un gobernador que tiene por base fundamental de su sistema político los sacros principios de libertad, igualdad y fraternidad” Añadía, además, que “…el atropello cometido por el gobernador Militar es, tanto más, irritante y abusivo, por cuanto fue encaminado contra un pueblo pacífico por excelencia y que en época reciente ha dado a dicha autoridad prueba inequívoca de su conformidad con el actual orden de cosas…”

El 22 y, al atardecer, llegaba por el sur, fondeando ya en puerto en la zona del Lazareto, la fragata de guerra española “Almansa” que en 35 horas de navegación venía procedente de Alicante. Se le habían impuesto 10 días de cuarentena por llevar a bordo 2 tripulantes atacados de viruela. El buque artillaba 48 cañones y su máquina era de 600 CV. Iba al mando del CN don José Martínez Illescas.

Sobre las 10:30 h. de la mañana del 26 fondeaba con procedencia deBarcelona el vapor “Menorca”, portador de la correspondencia y 2 Compañías de Artillería que llegaban para relevar a los destinados en esta plaza. Había zarpado de Barcelona el 25 a las cuatro de la tarde haciendo rumbo entre Mallorca y Menorca, más bien próximo a la primera, pero una densa niebla cubría el horizonte en muy poco tiempo de la salida situación que se prolongaría durante el transcurso de todo el viaje, aunque navegando sin la menor dificultas. Pero a las cinco de la mañana del 26, al hallarse en las inmediaciones del Cabo de Banyos, próximo a Ciutadella, oyéronse por la proa fuertes gritos salidos con toda potencia por parte de sus autores: “vapor atrás”, “vapor atrás” y subiendo al alcázar el capitán sr. Victory creyendo iba a producirse una colisión con cualquier otro buque, resultó que se hallaban ya materialmente sobre el citado cabo de la costa de Menorca. El resultado fue la rotura del bauprés y que a merced de los gritos dados por el pescador don Juan Torres, se lograría evitar lo que era una segura catástrofe.

El 27 cesaba en su cargo el gobernador Militar sr. Souza de orden recibida del Ministerio de la Guerra, ocupando su cargo interinamente el 2do. cabo de la Capitanía General don Gregorio Villavicencio.

El 30, los barcos jabeque “Esperanza” y balandra “Antonieta”, propiedad de los señores Taltavull, Thomás y Estela, comerciantes de Maó, estuvieron cargando en el Moll de la Mola diversos efectos de guerra. El primero tenía que transportarlos hasta Palma, mientras que el segundo a Alicante. Rl recio norte establecido les impedía, sin embargo, la salida debido a la mala mar levantada. El “Esperanza” navegaba al mando del patrón sr. Landino, mientras el “Antonieta” lo hacía bajo las órdenes del patrón don José Ortega. Ambas embarcaciones incorporaban sendas tripulaciones de 6 hombres cada uno.

PAILEBOT “CARMEN FLORES”

El 3 de diciembre se sabría que el Gobierno había dado la orden de embargar el vapor “Mahonés” a través de las autoridades Militares de la isla con el fin de utilizarlo para transportar un cargamento de proyectiles huecos desde la Mola hasta Alicante. Para ello, una vez hubo realizado sus operaciones normales a su llegada procedente de Barcelona en el Moll des Vapor, se dirigió al fondeadero de la Mola para embarcar 6.000 granadas ojivales y hacerse sin más demora a la mar rumbo a su destino. También tenía que llevarse la correspondencia pública y dejar en Alicante la destinada a la Península y descargar su peligroso cargamento. Una veaz finalizadas estas operaciones zarparía rumbo a Palma desde donde volvería a entrar en servicio regular. El vapor no llegó a Maó en la fecha fijada pues la presencia de una fuerte tramontana le obligaría a buscar refugio en Porto Colom.

El 4fue despachado hacia Eivissa con legumbre y diversos efectos el laúd español “Ángela”, patrón don José Martorell con 5 tripulantes. Para Alicante con cascos vacíos lo fue la polacra-goleta italiana “Felice Copello”, capitán sig. Carlo A. Copello, con 9 tripulantes.

El 13 llegaba procedente de Génova en 25 días la goleta italiana “Bianca Navale”, capitán sig. Giacomo Atgero, con 13 tripulantes y petróleo. De Cagliari en 60 días, la corbeta italiana “Siro”, capitán sig. Peuco con 13 tripulantes y lastre. De Génova en 8 días el bergantín-goleta español “Vigilante”, capitán don A. Barberá, con 7 tripulantes y un cargamento de alquitrán y duelas.

El 15 era despachado para Cádiz en lastre la goleta inglesa “Rare Plant”, capitán Mr. J. Johnson, con 6 tripulantes y, para Alicante con efectos de guerra el laúd “Providencia”, al mando de su patrón don Juan Triay y 5 tripulantes.

El 24 volvía a ser embargado un buque, en esta ocasión el “Mahonés”, en cumplimiento de una orden emanada del Gobierno de la República para que con toda urgencia se remitieran desde la Mola a Alicante, no solo granadas y espoletas, si no cañones de respetable calibre (15 o 16 cm.). Merced a los llamados “piratas cantonales” volvía a quedar Menorca sin correo con Palma. Parecía que la operación llevaría varios días dado lo complejo de las operaciones de carga y descarga de las pesadas piezas de artillería.

El 27 el vapor “Menorca” quedaba retenido en este puerto mientras el personal de Máquinas de afanaba en recomponer la caldera por descomposición de tubos, por lo que creían que no podría funcionar la máquina en toda la mañana.

El 29 entraba con procedencia del puerto Joukopig (Suecia) en 90 días el bergantín sueco “Beti”, capitán Mr. Evissan, con 10 tripulantes y un cargamento de madera para los industriales de ésta.

El 30 entraba el vapor correo “Mahonés”, al mando del capitán Juan Thomás, portando como pasajero al nuevo Gobernador Militar don Manuel Keller, a quien acompañaba su Ayudante.

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EL CABALLO DE PURA RAZA MENORQUINA AL PRIMER PLANO DE LA INFORMACIÓN

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De la COORDINACIÓN de este Portal:

Alfonso Buenaventura Pons (Es Castell, Menorca, 1947), Patrón de yate y miembro de la Real Liga Naval Española. Ex-directivo del Club Marítimo de Mahón y Juez y Jurado de Regatas.

* Desde el año 2000 fue colaborador semanal del diario “Menorca” en temas marítimos y portuarios, realizando en la actualidad colaboraciones especiales.
* También ha intervenido y colaborado puntualmente en otros temas típicamente menorquines, así como en otras publicaciones, programas de TV y radio.
* Desde septiembre de 1988 hasta diciembre de 2000 dirigió la revista interna de difusión social del Club Marítimo de Mahón, con una aparición de cadencia trimestral.
* El año 1995 publicó una base de datos en dos tomos sobre la historia de los primeros 50 años de la veterana sociedad náutica mahonesa.
* El año 1995, con el soporte de la Fundació Rubió Tudurí Andrómaco, publicó una recopilación histórica sobre el Lazareto de Maó bajo el título “El Lazareto de Mahón. Notas históricas”.
* El año 1998 publicó la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca”, de la cual se agotaron sucesivamente dos ediciones.
* El año 1998 publicó la obra “Menorca. Atlas náutico”, que ofrece toda la información necesaria para aquellos que se dedican a navegar por la costa de Menorca.
* El año 2001 publica la guia “La Reserva Marina del Norte de Menorca”, que da a conocer las singularidades de esta particular zona marítima menorquina.
* El año 2002 publica la guía y el plano para el visitante de “La Albufera des Grau” en castellano, catalán, inglés y alemán.
* El año 2003 aparece la obra sobre el caballo, la gallina, la oveja y la vaca menorquines, bajo el título de “Las razas autóctonas de Menorca”.
* El año 2004 lanza un nuevo “Menorca. Atlas náutico”, que incluye una guia para el submarinismo y nuevas informaciones y portulanos del cual se irían agotando sucesivamente dos ediciones.
* En el mes de abril de 2007 aparece la obra “Menorca. Caballos y tradición popular”, con referencia al mundo del caballo y su protagonismo en las fiestas menorquinas, de Sant Joan en Ciutadella, y patronales en el resto de las poblaciones.
* Finalizando ese mismo año publicaba el primer volumen de la serie “Menorca. Illa, mar i homes” (en catalán)
* El año 2008 publica la historia de la agencia de consignaciones marítimas Federico J. Cardona Trémol S.L., bajo el título de “125 años de ilusiones compartidas 1883-2008″.
* El mismo año publica la guía “Ciutadella de Menorca. Las fiestas de Sant Joan”. * El mes de abril aparece la tercera edición de la obra “Menorca. Atlas náutico, totalmente actualizada. * El 2008 publica el 2º volumen de la colección “Menorca. Illa, mar i homes”.
* El 22 de febrero de 2010 inicia un blog en la web bajo el título “Menorca, isla sin par” (bilingüe catalán-castellano) destinado a publicitar la isla de Menorca en todas sus vertientes poniendo un punto y final a su etapa de publicación de libros divulgativos.
* El 18 de enero de 2011 publica la 3ª edición de la obra “Naufragios y siniestros en la costa de Menorca” notablemente ampliada que, por primera vez, se presenta de forma digitalizada y colgada en la red en forma de blog actualizable bajo el título “Naufragios y pecios de Menorca”.
* El 23 de enero de 2011 inicia la publicación en forma de blog colgado en la red y bajo el título “Puerto de Maó, siglo XX” de todos los artículos (aumentando el número de imágenes antiguas que en su momento no pudieron incluirse en la edición de papel por razones de espacio), que fueron apareciendo durante casi diez años en las páginas del diario insular “Menorca”.
* El 21 de junio de 2011 abre un nuevo blog con el título “La cuina de vorera” (La cocina de ribera), también bilingüe catalán-castellano, destinado a recoger todas las recetas recogidas de pescadores y gentes de todos los ambientes durante la etapa de entrevistas efectuadas en sus diferentes publicaciones a fin de ponerlas a disposición del gran público.
* El 4 de agosto de 2011 inicia un blog fotográfico bajo el título “Menorca a través de tus ojos”.
* El 18 de marzo de 2012 cuelga en la red la 4ª edición de su derrotero “Menorca. Atlas náutico”. Notablemente ampliado en cuanto a contenido, imágenes y digitalizado, será actualizable por suscripción gratuita para el navegante interesado y la idea es convertirlo en la guía náutica total de la isla de Menorca.
* La importancia que va adquiriendo el portal “Menorca Atlas Náutico” obligará a ir cerrando paulatinamente los blogs “Menorca, isla sin par”, “Menorca a través de tus ojos”, “La cuina de vorera” y otros proyectos. Sus contenidos se irán incorporando al nuevo portal o quedarán en archivo pendientes de una futura ubicación.
* En abril de 2012 cuelga en la red el contenido de la obra “El Lazareto de Mahón” notablemente ampliado.
* A finales de 2012 se abren las páginas en Facebook de “Menorca Atlas Náutico”, “Naufragios y pecios de Menorca”, “Puerto de Maó, Siglo XX” y “Lazareto de Mahón”, y en Tweeter, “Menorca Atlas Náutico”.
* 2014 supondrá el año de la reconversión: “Menorca Atlas Náutico” aglutina a “Naufragios y Pecios de Menorca” y “Puerto de Maó, Siglo XX”, quien a su vez ha hecho lo mismo con “Lazareto de Mahón”, aunque conservando todas sus estructuras originales y dejando tan sólo una única página -tanto en Facebook como en Tweeter- que anuncia todas las actualizaciones: “Menorca Atlas Náutico”. La razón: en 28 meses se han rebasado las 67.000 consultas. Al propio tiempo se da paso a la ampliación de colaboradores tanto gráficos como de artículos adquiriendo la guía la categoría de “comunidad“.
* 2015 lo será el de su expansión con una total remodelación de su estructura, con adición de nuevos bloques y secciones una vez superadas las 120.000 consultas.

* El 22 de abril de 2016, rebasadas ya las 175.000 consultas, tanto el PORTAL como la TOTALIDAD DE PUBLICACIONES del autor, ALFONSO BUENAVENTURA PONS, son cedidas por el mismo a todos los efectos a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO.

* * *

De la TITULARIDAD de este Portal: 

Desde el 22 de abril de 2016, tanto este PORTAL NÁUTICO como las diferentes obras publicadas por el mismo autor, amén de otra serie de documentos históricos e imágenes debidamente relacionados, fueron donados así como cedidos sus derechos de explotación a la FUNDACIÓ RUBIÓ TUDURÍ ANDRÓMACO, siendo desde entonces esta entidad la única titular y gestora de los mismos.

LA ISLA DEL AIRE OBSERVADA DESDE PUNTA PRIMA (Imagen de RAQUEL ARIÑO)

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Foto A. BUENAVENTURA FLORIT

CALA EN VIDRIER (ES GRAU, MAÓ) Imagen de A. BUENAVENTURA FLORIT

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